Ayer relatábamos cómo Pedro Castillo, había asumido como Presidente constitucional de Perú, y repasábamos un reportaje televisivo, donde demostró absoluta ignorancia de elementos básicos de la economía, tanto que el periodista que lo entrevistaba, Diego Acuña, afirmaba luego que le parecía disparatado que una persona así se postulara para presidente, lo consideraba una “chifladura absoluta”.
En su discurso inaugural Castillo anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley para reformar la Constitución a través de una asamblea constituyente, que redactará el texto que luego deberá ser aprobado en un referendo popular y adelantó que la constituyente tendrá una composición con paridad de género y cuotas para los pueblos originarios, gremios, organizaciones populares y movimientos sociales
El flamante presidente adelantó además, propuestas concretas de desarrollo de infraestructura, y anunció que creará un Ministerio de Ciencia y Tecnología para que el país «sume más valor agregado» a su producción, cambiará el nombre al Ministerio de Cultura por Ministerio de Culturas «porque este es un país diverso» y anunció que esta cartera trasladará su sede al actual Palacio de Gobierno.
En el plano social, se comprometió con políticas para enfrentar la violencia sexual contra las mujeres, anunció que «los jóvenes que no estudian ni trabajan deberán acudir al servicio militar» y adelantó que expulsará a «los extranjeros delincuentes».
Además, prometió combatir la corrupción, pero destacó que no es aceptable que solo los dirigentes políticos vayan presos, mientras que todos los empresarios señalados o sospechados están libres.
Un listado de intenciones, que será muy difícil de llevar a cabo, con solo 37 diputados propios de un Congreso de 130.
Castillo está acompañado por Dina Boluarte, una abogada de 59 años y el exgobernador regional de Junín Vladimir Cerrón, un neurocirujano de 50 años formado en Cuba. Cerrón fue acusado y condenado por varios casos de corrupción y delitos penales en su mandato como gobernador. Sus penas están suspendidas y apeladas. Cerrón no podía postularse a Presidente porque en Perú existe lo que se llama Ficha Limpia, es decir que un candidato no puede presentarse a elecciones mientras tenga una condena o causas judiciales pendientes. Al estar impedido legalmente de presentarse, postuló a Pedro Castillo y con el voto rural, muy importante, por cierto, ganó las elecciones.
El gabinete que acompañará al presidente ya ha generado inquietud en sectores empresariales y de la oposición, ya que estará encabezado, como jefe de Gabinete por Guido Bellido, un ingeniero, dirigente de la izquierda dura, sin experiencia en cargos públicos, pero muy allegado a Cerrón, y al ex guerrillero Héctor Béjar como Canciller. Bellido es una figura que genera preocupación. Reconocido homófobo, ha sostenido en muchas oportunidades que Cuba es una democracia y se ha mostrado reticente a calificar como terrorismo a las atrocidades cometidas por Sendero Luminoso, el grupo guerrillero que asoló Perú.
El Jefe político de Castillo, es Cerrón, presidente del partido Perú Libre y resulta evidente que será quien maneje los hilos del poder. Nuestra historia se ve reflejada en el país de Atahualpa, independizado por San Martín.