Sáb. Abr 18th, 2026

El Museo Nacional de la Independencia mediante un comunicado anunció que a partir de este jueves abrirá sus puertas para la visita presencial del público la Casa Histórica. La apertura está prevista de jueves a domingo, de 9 a 13 y de 15 a 19 horas.

Las puertas de la Casa Histórica permanecieron cerradas desde febrero pasado, en el inicio de la segunda ola de contagios de coronavirus y con la reapertura de las actividades presenciales, los interesados deberán sacar turnos previos en el link compartir.cultura.gob.ar y deberán concurrir con DNI y barbijo, respetando todas las normas sanitarias, como el distanciamiento social.

Una casa con casi tres siglos de historia

Esta casa colonial tan importante para la historia argentina que data de fines del siglo XVIII fue demolida y reconstruida en varias oportunidades. De su edificación original, conserva solo el Salón de Jura, en donde se declaró la Independencia. En 1941, la casa fue declarada Monumento Histórico Nacional y se convirtió en museo en 1943.

La estructura cuenta con seis salas. Las tres primeras están destinadas al relato de la Independencia; las otras tres, a muestras. Además, tiene tres patios.

Con respecto a la historia de la casa, Mitrovich señala que «muy pocos conocen sus orígenes. Fue construida en el año 1760. Era parte de la dote de Francisca Bazán, quien compartió su propiedad con su marido Miguel de Laguna, una familia muy adinerada de Tucumán».

«Cuando es declarada la Independencia, la familia ya no vivía en la casa. En este sentido, es importante recordar que, desde que la Revolución de Mayo, en 1810, las ciudades son militarizadas y las casas se adaptan a un contexto de guerra para responder a las demandas de esas circunstancias. Es por razón que la casa se transformó en almacén de guerra», cuenta la historiadora.

Y añade que los congresales eligieron a Tucumán como sede independentista, «en primer lugar, porque las Provincias Unidas del Sur veían en Buenos Aires un poder opresor y centralizado. Por otro lado, por la disposición geográfica de la ciudad que estaba ubicada en punto intermedio entre el Alto Perú y Buenos Aires, lo cual permitía reducir la distancia de viaje de los congresales. Cuatro de ellos eran del Alto Perú».

Además, conforme a Mitrovich,Tucumán «había tenido una importante participación en el proceso revolucionario y un ejemplo de ello fue la Batalla de Tucumán, que llevó adelante el Ejército del Norte bajo el mando Manuel Belgrano, lo cual demostró un gran compromiso de parte de los soldados y de los vecinos que participaron sin entrenamiento militar».

Otro dato importante, indica Mitrovich, es que «las sesiones del Congreso en la casa se inician un 24 de marzo de 1816, y meses después, el 9 de julio de ese año, se declara la Independencia, en el marco de «una jornada extensa, impregnada de un clima festivo»

Ese 9 de julio, «los 29 congresales firmaron el Acta de la Independencia, en la que se comprometen a romper los lazos y terminar con el poder opresor de España como Provincias Unidas de Sud América», señala la historiadora. Unas 1.000 copias en español, 500 en quechua e igual número en aymara darán eco poco después a la flamante decisión soberana.

«Es importante considerar la historia de nuestra Independencia como un proceso y no como una única fecha, en la que los congresales llegaron un día a Tucumán y firmaron el Acta, sino que contó con una importante participación de la población indígena, africana y de mujeres», manifestó la historiadora.