La dirigente social Milagro Sala fue condenada a la pena de tres años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, por el violento escrache que sufrió el ahora gobernador de Jujuy Gerardo Morales en 2009.
Sala, que cumple arresto domiciliario, había sido condenada por daños a la pena de tres años, pero la Cámara de Casación ordenó dictar un nuevo fallo; esta vez, agregando el delito de amenazas.
Sala fue condenada como instigadora del episodio ocurrido el 16 de octubre de 2009, denunciado por Morales cuando era senador. En ese momento, cuando estaba acompañado del Auditor General de la Nación Leandro Despuy, de Alejandro Nieva y del diputado nacional Miguel Angel Giubergia en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Jujuy, fue agredido por integrantes de una red de organizaciones sociales que responden a Milagro Sala. Morales sostuvo que Sala ya lo había amenazado antes, en dos ocasiones, por sus críticas a la asignación discrecional de licencias de radios FM a organizaciones sociales que respondían al Gobierno. Según lo denunciado, una de las amenazas fue en un acto en Palpalá y la otra, a través de un diputado y su hermano Freddy Morales.
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Los jueces dieron por probado que María Graciela López, quien ya se encontraba en el hall de entrada del edificio, con su teléfono celular avisó de la llegada de Morales al lugar. Luego de unos instantes, llegó un grupo de entre 10 y 20 jóvenes, comandados por Ramón Gustavo Salvatierra y María Graciela López, que ingresó de manera violenta, rompiendo los vidrios del frente del edificio, arrojando huevos, piedras, sillas, mesas, abrochadoras, perforadoras y cajas con documentación. Agredieron a las personas que se encontraban presentes y se retiraron. Comenzaron a proferir amenazas a Morales: “A quien vas a venir a controlar vos, hijo de puta, la vas a pagar, venimos en nombre del pueblo, ya te encontramos, esta vez no te escapás, qué mierda hablás de las organizaciones sociales, dejate de joder con los planes sociales, por qué te metés con las organizaciones sociales; hijo de puta, deja de salir en los medios; te vamos a pegar un tiro; la vas a pagar, no hables más de nosotros”, le dijeron, según las pruebas de la causa penal.
Si bien las amenazas fueron contra el entonces senador, estaban dirigidas también a los miembros de la Auditoría General de la Nación, quienes habían concurrido al Consejo de Ciencias Económicas para disertar sobre el control de los fondos nacionales que se transferían a la provincia para las organizaciones sociales. Esas amenazas tenían por finalidad que cesaran los controles a las organizaciones sociales que Milagro Sala lideraba, impulsados por Morales, quien en ese momento era miembro de la Comisión Bicameral Permanente Revisora de Cuentas.