Lun. Abr 27th, 2026

Hay noticias buenas y noticias malas. No preguntaremos como es costumbre, ¿cual les digo primero?  Elegiré yo. Les diré las malas para avanzar luego en las buenas.

Sin duda que una muy mala noticia es el avance de los contagios y muertes, en esta segunda ola del coronavirus. Los contagios están llegando en algunos días a 30.000 y las muertes ya superan las 60.000. Y existe el temor que el sistema de salud colapse. No obstante que la segunda ola de la enfermedad se produjo primero en el hemisferio norte, por lo que nuestros funcionarios estaban bien avisados, poco o nada se hizo en estos meses para prepararse.

Una muy mala noticia también es el lento avance de la vacunación en el país. Es un hecho que las promesas del presidente, de que entre enero y febrero estarían inmunizados con la vacuna rusa Sputnik, diez millones de argentinos, a los que se agregarían las vacunas de AstraZeneca de la Universidad de Oxford, y las de Covax, que es una dependencia creada por las Naciones Unidas, no se cumplieron y están muy lejos de cumplirse todavía, finalizando el mes de abril.

Peor noticia aún es la advertencia del subdirector de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) Jarbas Barbosa, sobre la existencia de oferta de vacunas contra el coronavirus falsas en Argentina, hecho que consideró un “problema” para las autoridades argentinas, que tendrán que “identificar esta actividad delictiva”. “Los mercados ilegales ofrecen vacunas que probablemente están falsificadas, no son la vacuna real, o tal vez las están robando de un centro de salud y nadie puede asegurar que estén almacenadas correctamente”, agregó Barbosa.

Esto parece el colmo, después de soportar los argentinos el vacunatorio VIP, el mal uso de las vacunas por algunos picaros que las utilizaron en beneficio propio y la falta de ellas, lo que obligó a algunas jurisdicciones a suspender la vacunación.

Mejor pasemos a las buenas noticias. El laboratorio Richmond mandó las primeras dosis de prueba de la vacuna Sputnik producidas en el país, al instituto ruso Gamaleya Center para su evaluación y aprobación. La producción comenzaría en junio. Recordemos que Argentina fue el primer país de América Latina en registrar oficialmente la vacuna rusa en su territorio. El registro se llevó a cabo a través de una autorización de uso de emergencia y la vacunación comenzó el 29 de diciembre de 2020.

Actualmente, la Sputnik V está registrada en 60 países, que suman una población total de 3000 millones de personas. La efectividad de la vacuna es del 97,6%, según el resultado del análisis de datos sobre la incidencia del coronavirus entre los rusos vacunados con ambos componentes en el período comprendido entre el 5 de diciembre de 2020 y el 31 de marzo de 2021.[i]

Argentina también es ahora, el primer país en la región en producir la vacuna gracias a la asociación entre el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) y Laboratorios Richmond. Sputnik V está aprobada en más de 10 países de América Latina y Centroamérica, y la producción local permitirá abastecer a esos países.