Lun. Abr 27th, 2026

Después de una semana de paro vuelven a circular los ómnibus, tanto los urbanos como los que conectan los pueblos de la provincia. Somos enemigos de los paros y de todas las medidas de fuerza, pero ¿Qué pueden hacer los choferes si no les pagan sus salarios? Los empleados de las líneas de buses solo reclaman que les abonen sus sueldos y no encuentran otra forma de reclamar y atraer la atención de las autoridades, que generando una parálisis del servicio.  

El conflicto se destrabó luego que la provincia adelantara fondos frescos que se acoplan con los subsidios que envía la Nación. Los 3600 choferes de las 56 líneas que prestan servicios en Tucumán volverán hoy a sus tareas habituales. Pero es una solución para hoy y no resuelve los conflictos del futuro. Los concesionarios ya habían anticipado en enero que no tendrían los fondos para abonar los salarios de marzo, por la caída de la recaudación fruto de la pandemia. Momentáneamente el conflicto está arreglado, pero esto será hasta que deban pagarse nuevamente los salarios. Y repitiéndose la misma historia de manera cíclica, si no les abonan los salarios, los choferes nuevamente volverán al paro.

La Nación otorga subsidios al transporte de pasajeros, pero con un altísimo nivel de inequidad, el 86 % va al AMBA, y el 14 % los distribuye entre las 23 jurisdicciones restantes. Una cabal muestra del centralismo porteño y ausencia de federalismo, que tanto daño produce al país. Una consecuencia directa es que el boleto mínimo de ómnibus en el gran conglomerado porteño se mantiene en $ 18, mientras que en Tucumán cuesta $ 30 y en Córdoba, $ 43. El gigantesco desequilibrio en los subsidios nacionales pone en estado crítico a las empresas del interior del país

El transporte de pasajeros, en una ciudad como San Miguel de Tucumán, es un servicio esencial que debe ser prestado por la Municipalidad, en este caso, a través de empresas privadas que actúan en calidad de concesionarios.

Antiguamente, los que necesitaban trasladarse de un lugar a otro, acudían a particulares que les brindaban el servicio de traslado sin intervención del Estado. Era un arreglo entre privados.  Pero el crecimiento de las ciudades y el incremento de la complejidad en las relaciones entre los factores sociales obligó al Estado a intervenir regulando las prestaciones.

El transporte es uno de los servicios que el Estado ejecuta por medios propios o por su delegación y bajo su control. Puede delegar en terceros la prestación, ya sea por concesión, permiso, habilitación, licencia o autorización, pero siempre bajo el control del Estado.

Los continuos paros del transporte, dejando a la ciudad y a la provincia sin servicios y complicando la vida de todos, es una situación inaceptable que debe ser solucionada de manera definitiva. La asistencia monetaria es un parche que Bienvenido sea para resolver la urgencia, pero es necesario encontrar una solución definitiva que sea sustentable en el tiempo.