Ayer decíamos que el Canal de Suez, la vía de agua que conecta el mar Mediterráneo con el Mar Rojo estaba liberada después de una semana de obstrucción. Un colosal portacontenedores, de 244.000 toneladas, estuvo encallado rígidamente de manera que impedía el paso de otras naves por el Canal. Con la ayuda de la marea alta, y con una flota de remolcadores, lograron sacar al buque y arrastrarlo hacia el Gran Lago Amargo, donde el buque será sometido a una inspección técnica.
Por lo que escuché en nuestra televisión, no son muchos los que conocen la historia de este canal, que en su tiempo fue una de las maravillas de la ingeniería.
Desde el antiguo Egipto de los faraones, existió el deseo de establecer una conexión entre el mar Mediterráneo y el mar Rojo. La idea original fue unir el río Nilo con el mar Rojo. En tiempos de Darío I diseñaron el Canal de los Faraones y para facilitar la navegación entre el Nilo y el mar Rojo fueron construidos antiguos canales. Se cree que bajo los auspicios de Senusert II o Ramses II se construyó un pequeño canal, pero el único canal completamente funcional fue diseñado y completado por Darío I.[i]
La construcción del actual Canal fue promovida por el francés Ferdinand De Lesseps. Autorizado por los egipcios, las obras dieron comienzo oficialmente el 10 de abril de 1859. Se trataba de una de las obras de ingeniería más grandes del mundo, y la mano de obra se logró llevando por la fuerza a miles de campesinos desde todas las regiones de Egipto. Al comienzo todo tenía que hacerse a mano en un clima insalubre. Cifras oficiales indican que en la construcción murieron 20 000 trabajadores. Sin embargo, nuevas estimaciones, más realistas, fijan la cifra en 125 000 fallecidos. Los trabajos se aceleraron después de la introducción de las dragas de cangilones. [ii]
El primer barco que navegó el Canal lo hizo el 17 de febrero de 1867, pero la inauguración oficial se realizó el 17 de noviembre de 1869 con la presencia de la emperatriz de Francia Eugenia de Montijo.
En 1875 el Pachá de Egipto, puso a la venta su parte de las acciones del Canal. El Reino Unido, siendo primer ministro Benjamín Disraeli no desaprovechó la oportunidad, consiguió un cuantioso préstamo de parte de la Casa Rothschild y se aseguró el dominio de la vía interoceánica, que facilitaba enormemente la conexión de Inglaterra con su colonia más importante, la India Británica. La Convención de Constantinopla de 1888 declaró el canal zona neutral bajo protección británica. Al ratificar este tratado, el Imperio Otomano accedió a permitir la navegación internacional de forma libre a través del canal, tanto en tiempos de paz como de guerra.
El 26 de Julio de 1956, el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser decidió nacionalizar el canal La medida fue recibida con indignación por Francia y el Reino Unido, principales accionistas del canal de Suez, y máximos beneficiarios del petróleo que circulaba por él. Por tales razones, el 29 de octubre de ese mismo año comenzó la Guerra del Sinaí. Egipto, como represalia, hundió cuarenta barcos en el canal, provocando el bloqueo total. A principios de 1957, tras la intervención de la ONU, se completó la retirada de las potencias europeas y de Israel. El canal se reabrió en el mismo año.
Ferdinand De Lesseps, fue un gran visionario abogando por la intercomunicación de todos los pueblos. Tuvo un rol fundamental en la realización de dos obras, el Canal de Suez y el de Panamá. Finalizó la construcción del primero en 1869, recibiendo méritos y honores. Pero la suspensión del segundo con el quiebre de su empresa, en 1889, provocó la repulsa de su país y condujo a uno de los mayores escándalos financieros en la Francia de finales del siglo XIX. Finalmente, el Canal de Panamá se finalizó bajo la administración de los EEUU. Pero esta ya es otra historia.