Lun. May 4th, 2026

La llegada al Ministerio de Justicia del abogado kirchnerista Martín Soria y sus primeras declaraciones, anuncia el ataque final a la justicia por parte del gobierno. No caben dudas de que se trata de una guerra frontal de incalculables dimensiones, entre el Poder Ejecutivo y el Senado controlado por la poderosa Jefa del Gobierno, Cristina Fernández, contra todo el Poder Judicial.

Tenemos que darnos cuenta de que no se trata simplemente de un conflicto entre los poderes del Estado, sino de un enfrentamiento ciclópeo que hará temblar todo el andamiaje institucional de la Nación. La virtual guerra está generada por la necesidad de Cristina de resolver sus múltiples problemas judiciales, que caprichosamente no acepta un indulto, sino quedar libre de culpas y cargos por la misma justicia. Insiste en que es una víctima política y no se hace cargo del mayor robo al erario, cometido por ella y sus secuaces.

El perfil del flamante ministro nos hace recordar al de los cowboys del lejano oeste norteamericano. Aquellos personajes que todo lo resolvían a balazos. No es que Soria vaya a utilizar revólveres reales, o que avance sobre el poder judicial a los balazos, esto simplemente es una figura. Pero nos interrogamos ¿estará dispuesto al diálogo, Tanto con jueces y fiscales que haya marcado como objetivos, como con otras fuerzas políticas que sin duda están en alerta por su designación?.

El Senador por Rio Negro, Alberto Weretilneck fue vicegobernador de su padre, Carlos “Gringo” Soria, en la elección de 2011, donde triunfó la formula.  El gobernador Soria, fue asesinado por su esposa Susana Freydoz, en la madrugada del primero de enero de 2012. Fue entonces que Weretilneck asumió como gobernador para concluir su mandato. Sin duda que conoce muy bien al nuevo Ministro de Justicia. Formuló declaraciones públicas “Martín Soria es una persona violenta, muy agresiva e incapaz de generar un diálogo positivo que permita resolver un problema” y aseguró que: “No tiene ninguna capacidad para desempeñarse en un cargo tan importante”, pronosticando: “viviremos una de las etapas más oscuras de la relación interpoderes”

Dentro de la misma coalición de gobierno, hay reservas sobre Soria, su perfil belicoso alejado de la moderación que caracterizaba a su predecesora, Marcela Losardo, irrita al área del Gabinete cercano a Alberto Fernández y todos los ministros han puesto las barbas en remojo, por temor de ser uno de los funcionarios que “no funcionan”. Al mismo tiempo sienten cierto alivio que no haya asumido el Ministerio, el segundo, Juan Martín Mena, kirchnerista “de paladar negro” y quien, aseguran en la Rosada socavó el poder de la reemplazada ministra.

¿Se planteará una guerra de titanes, entre los poderes del Estado? Eso está por verse, pero no hay dudas de que la República y nosotros, simples ciudadanos, seremos los perdedores.