Lun. May 4th, 2026

Un profesional médico, psiquiatra, llegó al vacunatorio en Tucumán luego de esperar pacientemente, varios días, para que llegara su momento. Por ser mayor de 70 años, había sacado su turno en el sitio vacunartuc.gob.ar  El día indicado fue al vacunatorio, pero en lugar de colocarle la vacuna, le informaron que estas se habían terminado y que reprogramaban todos los turnos. El profesional de la salud montó en cólera, pero su educación y su buena urbanidad, impidieron que se saliera de casillas. Esto mismo le sucedió a miles de tucumanos mayores, que ahora quedaron a la expectativa, sin fechas, de ser vacunados en algún momento. Será cuando lleguen las vacunas lo que es incierto.

Estamos en un real problema, justo al ingresar en el otoño, solo se ha vacunado al 1 % de la población con las dos dosis y ya se ha gastado el 50% del presupuesto para vacunas. Además de cada 10 vacunas solo 3 fueron aplicadas a adultos mayores, no obstante que el 83 por ciento de los muertos por el virus, son mayores de 60 años. En Argentina, los adultos mayores no integraron el primer nivel de prioridad en contraste con la mayoría de los países.

El 72 por ciento de las vacunas disponibles se han aplicado a otros grupos de riesgo. Es decir, gente más joven con menor chance de sufrir complicaciones graves.

La falta de vacunas es un problema real, y el gobierno no sabe cómo resolverlo. El problema no es sólo la falta de vacunas -ni el escándalo del vacunatorio VIP- sino cómo se administra la escasez.

El gobierno ha demostrado un alto grado de improvisación y culpa al mundo por la falta de vacunas. La Ministra, Carla Vizzotti señaló en un encuentro con periodistas de ciencia que “El 90% de las dosis de las vacunas contra COVID-19 está en un 10% de los países”. ¿Y qué hay, de aquellos anuncios en 2020 de convenios con Pfizer y que la vacuna Astra Zeneca se produciría en el país, etc. etc.”

Al presidente que dijo que en Febrero estarían vacunados 10 millones de argentinos, le gustaba hace comparaciones, que en general estaban erradas.  Veamos que ocurre hoy comparándonos con Chile: Personas vacunadas con dos dosis, Argentina 0,37 millones, un 0,8%. Chile 1,74 millones, un 9,1%. Vacunados con una dosis, Argentina 1,72 millones un 3,8 %. Chile 4,77 millones, un 25 %. ¿Si Chile puede, por qué Argentina no?

En la gestión de la pandemia, Chile nos aventaja sensiblemente, mal que le pese a Alberto, más preocupado por colonizar una rebelde justicia, hasta lograr la impunidad de Cristina, que en atender los problemas reales del país.  Se ha ocupado toda la última semana de elegir cuidadosamente un cristinista combativo para el Ministerio de Justicia, después de despedir a su amiga y socia de toda una vida, Marcela Losardo, para quien le han preparado un destino dorado. La embajada en la UNESCO

Chile tiene a Piñera, Uruguay a Lacalle Pou, los argentinos, el gobierno que supimos elegir.