Científicos de la Reserva Experimental de Horco Molle (Rehm) dejaron en libertad al animal en el pedemonte tucumano. Un periodista de El Mirador participó de este importante acontecimiento

Luego de siete meses de rehabilitación y cuidados intensivos en la Rehm, el oso melero (Tamandua tetradactyla) que fue rescatado con sólo cuatro meses de vida en la zona de Joaquín V. González (Salta) regresó a la naturaleza, esta vez, a la selva de yungas tucumanas.
Un periodista de El Mirador Diario de Yerba Buena, fue convocado por la Reserva para participar de este acontecimiento que da muestras claras de su trascendencia científica. El pequeño animal donado por un particular que no sabía cómo cuidarlo, víctima del tráfico ilegal de especies nativas, regresó a la naturaleza gracias al esfuerzo de los investigadores de nuestra universidad que pudieron reintroducirlo con éxito dentro del Parque Sierra de San Javier.
“La recibimos con sólo 1,3 Kg de peso. Pudimos constatar que el animalito había vivido en libertad pero, desafortunadamente, no localizamos a la madre. Estos mamíferos viven hasta el primer año de vida prendidos del lomo materno por lo que suponemos que fueron separados”, explicó el biólogo Diego Ortiz, encargado de manejo de fauna de Horco Molle.https://www.facebook.com/plugins/video.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2F599764263495682%2Fvideos%2F663495543789220%2F&show_text=0&width=560La osa, que fue alimentada con un compuesto dietario secreto, tuvo que pasar por un lento proceso de adaptación al medio. “Tratamos de tener el menor contacto con el animal para que no se acostumbre a la presencia humana. Cada semana la largábamos al monte para que aprendiera a alimentarse de hormigas, termitas, larvas y huevos. Su instinto natural le sirvió para escarbar troncos con sus garras y ganar peso”, afirmó Ortiz.
#SierrasdeSanJavier Camino a la libertad. La osa sale de un canil y camina en dirección a las yungas @ReservaHM pic.twitter.com/0lkkd4O7XP— Rafael Garbero (@rafaelgarbero) 4 de mayo de 2016
Ahora deberá adaptarse al bosque de yungas en las serranías de San Javier. Se trata de una hembra joven que dispondrá de las más de 14.000 hectáreas del parque universitario para crear su hábitat y, quien sabe, reproducirse.
El biólogo destacó que el trabajo de liberación demuestra el éxito de las relaciones interinstitucionales dentro de la Universidad Nacional de Tucumán. La Rehm, institución que está bajo la órbita de la Facultad de Ciencias Naturales, trabajó junto a los Guardaparques que dependen del Parque Sierra de San Javier.
#SierrasdeSanJavier Científicos de la @ReservaHM liberaron un oso melero víctima del comercio ilegal pic.twitter.com/TDt835eUL4— Rafael Garbero (@rafaelgarbero) 4 de mayo de 2016
“Los guardaparques acompañan nuestra labor. Ellos hacen un importante trabajo combatiendo la caza ilegal y el uso deportivo del parque, que está prohibido en algunos sectores. Participan de actividades de anillado de aves y rescate de fauna”.
Poder de “Resiliencia”
Quizás, el regreso de este animalito a nuestros ecosistemas, pueda demostrar el poder de “resiliencia” que posee la naturaleza. Es decir, su capacidad de sobreponerse a la acción perjudicial del hombre y demostrar que es posible la autorecuperación de la fauna en sus
Pablo Aon, veterinario de la Rehm, explicó que el oso melero se encuentra emparentado con el oso hormiguero (Mirmecophaga trydactila), porque carecen de dientes, tienen un hocico largo y tubular, con una lengua muy extensible y pegajosa en forma de estilete que introducen en hormigueros, termiteros y panales, luego de destruirlos con sus garras. Es un animal solitario, que pasa mucho tiempo en los árboles y puede estar activo tanto de día como de noche.
“Este animalito sufrió de infección urinaria, hongos en la peladura y otitis. Por suerte, la pudimos ambientar y aprendió a comer”, aseguró el médico veterinario.
A su vez, el guardaparque Eduardo Juárez dijo que, junto a sus compañeros, trabaja en el control de las miles de hectáreas que abarca el Parque Sierra de San Javier. “Nos apostamos en la zona del Funicular, Senda Vieja, Lago de San Javier, Cascada de La Sala hasta el cerro Taficillo. Hacemos el control de contravenciones y delitos junto a la Policía de Tucumán. Secuestramos animales, en especial aves que son ‘trampeadas’ para el tráfico y comercio ilegal”, dijo.
Está prohibido mantenerlos en cautiverio
“Es un mamífero carismático por su morfología y estética. Es buscado como mascota. Son llamativos en libertad, pero es ilegal su cautiverio”, dijo Diego Ortiz. Si bien la osa fue hallada en Salta, no es extraño verlos en las yungas porque es su ámbito ideal: mucho alimento y vegetación disponible donde escalar y guarecerse. Su hábitat
En nuestra provincia su distribución está en la selva de Yungas, pero también habita zonas de bosque chaqueño. Aunque no se encuentra categorizada como especie amenazada, su distribución se ha restringido notablemente como consecuencia de la pérdida de hábitat por acción del avance de la frontera agrícola. El comercio ilegal y, generalmente, los casos que se conocen de caza de oso melero tienen que ver con enfrentamientos en zonas rurales con perros o mascotas.
Estación de fauna
La Rehm funciona como centro de rescate y rehabilitación de animales silvestres. Allí llegan especies que resultaron de procedimientos contra el tráfico, comercio y tenencia ilegal, o bien por entrega voluntaria. Luego de evaluar la situación sanitaria y nutricional de cada uno de los individuos recibidos, se hace lo posible para que los animales puedan ser reincorporados a su ambiente natural y sólo quedan aquellos ejemplares que no pueden ser reinsertados.
Parque Sierra de San Javier
Hace 100 años, Horco Molle era una finca azucarera y forestal. Hoy está compuesta por una superficie boscosa de 200 hectáreas. Está a 15 kilómetros de la capital. En 1948 fue expropiada por el Estado Nacional y quedó bajo la custodia de la Universidad Nacional de Tucumán. En 1973 se convirtió en el Parque Sierra de San Javier, el reservorio natural universitario más importante de Sudamérica que abarca 14.000 hectáreas.