El presidente Alberto Fernández encabezó un acto en el Museo del Bicentenario, dentro de la Casa Rosada, para promulgar la ley de interrupción voluntaria del embarazo (IVE) que el Senado aprobó hace algunos días.
“Medio en broma y medio en serio, un día que me tocó hablar con un colectivo de mujeres, al cierre del discurso, me pregunté ‘qué más me podía pasar’. Recibí a la Argentina con una crisis económica, tuvimos que salir del default, nos agarró la pandemia, y en el medio de esto, se les ocurrió terminar con el patriarcado. Estoy muy feliz de estar poniéndole fin al patriarcado, es una gran injusticia que se ha vivido durante siglos”, destacó el primer mandatario.
En ese sentido, resaltó: “Estamos haciendo una mejor sociedad entre todos y todas. Es un día de alegría porque cumplí mi palabra, hice campaña con esto, y hoy es ley. Cuando la palabra de la política parece depreciada, es importante cumplir con la palabra”.
Por otro lado, Fernández sostuvo: “Las mujeres son las primeras víctimas de la desigualdad, y muchos hombres nos sentimos mal conviviendo con la desigualdad, no nos gusta; hoy estamos dando un paso importantísimo para que la sociedad sea un poco más igual”.
Respecto de la promulgación de la llamada ley de los 1.000 días, el Presidente aseguró que “si alguna vez alguna mujer tuvo el dilema de ser madre porque no sabía si podía hacer frente al costo que significa tener un hijo, ese dilema lo terminamos con la ley de los mil días, hoy saben que hay un Estado que le va a dar salud y garantías de ingresos para que ella y su hijo o hija puedan nacer y desarrollarse como corresponde”.
“Estamos ampliando la capacidad de decidir, que no es poco. Es llamativo que en el siglo XXI tengamos que discutir estas cosas. Nadie puede sentirse en paz consigo mismo viviendo en una sociedad sin igualdad”, sostuvo el Presidente.
En tanto, Fernández advirtió: “Nos queda una tarea seria que es garantizar una Educación Sexual Integral en todos lados para evitar embarazos que no se quieran. Sueño con que todos entendamos lo que estamos logrando, y que dejen de existir los colores que dividen a las mujeres. La sociedad es mejor porque la capacidad de decidir se amplía”.
La ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) entrará en vigencia a más tardar el 23 de enero, luego de su publicación mañana en el Boletín Oficial.
«La ley entrará en vigencia dentro de los ocho días corridos luego de su publicación en el Boletín Oficial, que será este viernes», dijo este jueves la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Victoria Gómez Alcorta.
Lo anunció en conferencia de prensa en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada, tras el acto de promulgación de las leyes de IVE y de Atención y Cuidado Integral de la Salud durante el Embarazo y la Primera Infancia (Plan de los 1000 días)-, encabezado por el presidente Alberto Fernández.
La ley de IVE pone énfasis en el derecho de las mujeres a resolver la interrupción del embarazo en el sistema de salud en un plazo máximo de 10 días desde que se lo solicite.
El texto de la normativa establece que «en ejercicio de sus derechos humanos, toda mujer u otras identidades con capacidad de gestar tienen derecho a decidir voluntariamente y acceder a la interrupción de su embarazo hasta las 14 semanas, inclusive, del proceso gestacional».
Más allá de ese plazo se podrá interrumpir si la gestación fuera producto de una violación, mediante el solo requerimiento y declaración jurada de la persona ante el profesional o personal de salud interviniente; o también si estuviera en riesgo la vida o la salud integral de la embarazada.
Gómez Alcorta indicó que las mujeres «podrán acceder a la práctica en cualquiera de los tres subsistemas, es decir el público, el de obras sociales y el de prepagas».
En cuanto al Plan de los 1000 días establece una nueva asignación por Cuidado de Salud Integral consistente en el pago anual de una Asignación Universal por Hijo (AUH) con el objetivo de fortalecer la atención integral de la salud de la mujer durante el embarazo y de sus hijos e hijas hasta los tres años de vida.