El ministro de Educación nacional, Nicolás Trotta, aseguró que el objetivo de su cartera es que desde «el 1 de marzo» se retorne a las clases presenciales en todo el país aunque adelantó que dependerá de la «realidad epidemiológica».
«No será un año fácil pero hemos tomado algunas decisiones: que el ordenador de nuestro sistema educativo sea la presencialidad y la elaboración de un calendario escolar aprobado por todas las jurisdicciones», comunicó el mandatario.
Trotta afirmó que el retorno a las aulas dependerá la «realidad epidemiológica» pero recordó que las recomendaciones cambiaron en distintos meses: «En marzo, escuelas absolutamente cerradas, en agosto también; y en septiembre empezó a haber una evidencia de que no era un espacio de alto nivel de contagio siempre y cuando se sostengan protocolos».
«En este escenario es que nosotros estamos trabajando para que el 1° de marzo podamos tener presencialidad en nuestras escuelas según la realidad epidemiológica y con los cuidados necesarios», indicó el ministro.
En ese sentido, remarcó que se llevan adelante tareas «con todas las jurisdicciones para tener las escuelas listas, capacitados y vinculados a los docentes y proyectar la presencialidad».
«La presencialidad es posible con cuidados», destacó el titular de educación y añadió que «el proceso de vacunación del Gobierno despierta expectativas» en el ámbito de la enseñanza debido a que «se ha priorizado a los docentes» en la campaña de inoculación.
“Todos los protocolos fueron tomados y aprobados por las 23 jurisdicciones”, señaló el funcionario para luego subrayar: “Es un escenario que se va construyendo en parte con la responsabilidad y si no tenemos responsabilidad el futuro va a ser complejo”.
«Si queremos priorizar la escuela tenemos que ser conscientes de que hay otros espacios en donde no vamos a tener tanta libertad como se está teniendo hoy», manifestó en referencia a la aglomeraciones en las playas de la Provincia de Buenos Aires.
Ante esa observación, ejemplificó con lo acontecido en la ciudad de Pinamar, en donde la policía dispersó a varias personas que se reunieron en la costa, y consideró que en este municipio «no se ve el despliegue» que se había preparado para la temporada estival.
«Lo de Pinamar es un caos, un caos», criticó y agregó: “Esa imagen nos preocupa. Cómo le explicamos a la familia que nosotros tenemos a los chicos con un metro y medio de distancia dentro de la escuela, que hemos invertido un montón en recursos. Esto habla de un estado municipal que no asumió la responsabilidad».