Esta es la tercera vez en la semana que analizamos el tema vacuna contra el coronavirus, es que el asunto mantiene en ascuas a los argentinos, ya que se estima que solo la vacunación masiva terminará con la Covid 19, enfermedad que ya ha producido más de un millón y medio de contagios y estamos llegando a las 42.000 muertes en el país y existe enorme incertidumbre sobre la vacuna.
El lunes señalábamos la perplejidad en que está sumida la ciudadanía sobre las vacunas, decíamos que en Rusia, donde se desarrolló la vacuna Sputnik V, adquirida en grandes dosis por Argentina, los ciudadanos desconfían de ella, y los centros de vacunación están vacíos. Pero ayer, fue el propio Presidente Vladimir Putin de 68 años, quien dijera que todavía no se ha colocado la vacuna Sputnik porque aún no se la recomienda para personas mayores de 60 años.
Pero si esta es la vacuna que, según Alberto Fernández, comenzaría a colocarse antes de que finalice el 2020. Aún más, dijo que él sería el primero en colocársela para despertar confianza. Alberto tiene 61 años. El presidente también afirmó que se vacunarán 300 mil personas antes de fin de año y 10 millones en enero y febrero. Siempre se dijo, de priorizar la vacunación de los sectores de riesgo, especialmente a los mayores.
Ahora sí que quedamos en medio del desierto, sin saber que rumbo tomar. Este gobierno kirchnerista que se ha caracterizado por las contradicciones y por errar muy feo en sus políticas, tanto sanitarias como económicas, ahora debe soportar un papelón mayúsculo. Las negociaciones con Pfizer, iniciadas a comienzos de julio, están paralizadas y resulta muy difícil que se recompongan. Además, está el tema de la logística, con las enormes dificultades que representa una vacuna que hay que mantener y distribuir a 70 grados bajo cero.
En cuanto a la vacuna rusa, finalmente llegaría al país la semana próxima, pero la incertidumbre sobre su utilización y la información técnica que se dispone es muy confusa. A lo que se suman ahora, las negativas declaraciones del propio presidente de aquel lejano país.
El ministro de Salud porteño Fernán Quirós, en el programa Mirá lo que te digo, por LN+, profundizó en la falta de información precisa que hay sobre la Sputnik V, y recomendó al gobierno nacional ser «muy prudente» con la comunicación y que esta sea transmitida por «técnicos».
El que metió en este embrollo al presidente Fernández y a todo el país, es sin duda, el Ministro Ginés González García, el mismo que en enero decía que no existía ninguna posibilidad de que el coronavirus exista en la Argentina. [i]
Ante tamaña incertidumbre, queda todavía la esperanza de la demorada vacuna de Oxford – Astra Zeneca, que produciría en el país el laboratorio mAbxience del grupo Insud, cuyo accionista principal y director general es el empresario Hugo Sigman, muy ligado a este gobierno. Resulta extraño el silencio sobre esta posibilidad, que en algún momento fue tema prioritario.