Jue. Jul 23rd, 2026

Semana a semana durante esta penosa pandemia, el gobierno ha lanzado algún proyecto, ha tomado una medida, un decreto o una decisión, que irrita a la mitad de los argentinos, a aquellos que queremos vivir en un país regido por la constitución alberdiana. Lo más grave es que la mayoría de estas “sorpresas” semanales, van en contra de las instituciones republicanas que con gran esfuerzo supieron construir nuestros ancestros.

No hay semana sin anuncios que nos hagan temblar; en algún momento fue la reforma judicial, y la creación de una comisión para analizar el funcionamiento de la Corte; en otra, la intervención y el proyecto de expropiación de Vicentin. También, el DNU que ignora la Ley 27078, y declara a los servicios y el acceso a las redes de telecomunicaciones, como “servicios públicos”. Una semana se condena al Régimen de Maduro y a la semana siguiente se lo defiende. Nos aseguran que la cuarentena es la mejor solución para el coronavirus, pero después de haberla prorrogado 12 veces y llevar ocho meses de aislamiento, lo que destruyó la economía e incrementó brutalmente la pobreza, ocupamos ya el 5to. lugar a nivel mundial por el número de contagios.  

La ministra de seguridad, que no es una especialista en el tema, sino una antropóloga, prohíbe a las fuerzas de seguridad el uso de las pistolas taser.  Luego de un luctuoso suceso que costó la vida de un policía, se vuelve a autorizar su uso. Lo extraño es que este tipo de pistolas en general no son letales, por el contrario de las reglamentarias de 9 mm que si lo son.

En materia económica y cambiaria, las sorpresas han sido muchas, atacando siempre los efectos y no las causas, el presidente, el Jefe de Gabinete y el ministro, aconsejan ahorrar en pesos, lo que ellos no hacen, el resultado es un dólar Blue a más de 180 pesos y un Banco Central sin reservas.

Como no hay semana sin sorpresas, la Defensora del Público de los Servicios de Comunicación Audiovisual, ese es el pomposo cargo que tiene Miriam Lewin, anunció el 8 de octubre, la creación del Nodio, un organismo oficial que busca combatir la desinformación en las redes sociales y en los medios de prensa. En realidad parece, un organismo creado para ejercer un control “estalinista” de la información. El tema, lógicamente, generó un completo rechazo.

Como no puede haber semana sin sorpresas, este lunes, el titular de la Oficina Anticorrupción, Félix Crous, anunció que la oficina que conduce, dejará de ser querellante en todas las causas penales. Eso incluye los expedientes de corrupción de la gestión kirchnerista y las causas donde está procesada la vicepresidenta Cristina Kirchner. Aduce falta de personal.  La Ley, le exige ser querellante en las causas por corrupción y no puede invocar falta de personal, ya que se mantiene intacta la estructura anterior. ¿Será el triunfo de la impunidad? Nos preguntamos.

Así los argentinos vivimos sobre ascuas. Cuando de manera permanente se cambian las reglas, o se introducen otras nuevas; cuando la desconfianza al gobierno, llega a niveles muy altos; cuando el presidente dispone lo que le ordena su Vice, y cuando se observa con honda preocupación la mediocridad del gabinete, es prácticamente imposible que vengan nuevas inversiones y las que pueden se mudan del país.

Pocas esperanzas hay de un cambio de rumbo, y mucho menos de convocar a todas las fuerzas políticas, empresariales, sindicales, profesionales y a la iglesia, para iniciar un diálogo colectivo para afrontar la crisis. Pero dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Ojalá sea así.