Hoy se celebra el centenario de la primera transmisión radial en nuestro país. Es que el 27 de agosto de 1920, el Dr. Enrique Telémaco Susini, quien, con un grupo de amigos y un sobrino (César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mujica) llamados “los locos de la azotea”, con un transmisor de solo 5 vatios a las 17:38 horas en punto, transmitieron desde los techos del Teatro Coliseo la ópera Parsifal, de Richard Wagner. Sus primeras palabras fueron: «Señoras y Señores: la Sociedad Radio Argentina les presenta hoy el Festival de Richard Wagner, con la actuación del Tenor Maestri, la Soprano argentina Sara César y el Barítono Rossi Morelli.»
Así se daba inicio a la programación de la considerada la primera emisora de radiodifusión en el mundo. Su creador, organizador y primer locutor, era el Dr. Susini. La radio adquirió rápidamente popularidad, para 1925, ya había doce estaciones de radio en Buenos Aires y otras diez en el interior del país.
El nombre de “locos de la azotea” deviene de las antenas que tenían en las terrazas de sus casas desde que se convirtieron en radioaficionados fanáticos y en pioneros de la radiodifusión argentina. Ellos fundaron la radio en el país. Aquellos años, eran los tiempos en los que la iniciativa privada hacia crecer al país y nos ubicaba en el listado de los más avanzados. El Estado poco intervenía, solo para regular y evitar los excesos.
Enrique Telémaco Susini, médico otorrinolaringólogo hijo de un cónsul argentino en Viena era, además, un gran amante de la música clásica. En 1918, sobre el final de la Primera Guerra Mundial, viajó a Francia para estudiar, cerca de los frentes de batalla, el efecto de los gases asfixiantes y paralizantes sobre las vías respiratorias
Allí encontró equipos de radio con transmisores casi abandonados y algunas lámparas y válvulas en buen estado, elementos que el médico trajo al país ocultos dentro de su sobretodo. Fue el inicio de la gran aventura.
La pasión por la radio de los locos de la azotea había comenzado 10 años antes, cuando, en 1910, el ingeniero Guillermo Marconi, Premio Nobel de Fisica junto a Karl Ferdinand Braun por sus “contribuciones al desarrollo de la telegrafía sin hilos». visitó la Argentina.
La emisión del 27 de agosto de 1920 fue una de las tantas transmisiones radiales que por ese entonces se realizaban en forma experimental tanto en la Argentina como en otras partes del Planeta. Sin embargo, se la puede calificar como “la primera» en el sentido de que se trató de la transmisión de una obra artística completa, e inauguró la regularidad y sistematización en el servicio; ambas condiciones que aún no se habían producido en otros lares.
A partir de los años cincuenta del pasado siglo, la radiofonía, experimentó grandes mejoras y se popularizó aún más, con la generalización del uso del transistor.
Desde aquellos primeros tiempos, hasta hoy, la radio tiene permanente vigencia, en los hogares, en los automóviles, en las labores diarias, y en los más diversos ámbitos, tanto del quehacer ciudadano, como en el campo. Es que la radio permite realizar otras tareas o actividades, mientras se la escucha, ningún otro medio puede reemplazarla.
Actualmente han aparecido nuevas tecnologías que facilitan las comunicaciones radiales. Como las emisoras de Modulación de Frecuencia, llamadas FM. También avanzan las emisoras digitales por Internet. Cualquier estación de Radio, a través de este medio tiene un alcance universal.Zona de los archivos adjuntos