Sáb. Abr 18th, 2026

Ayer tuvo lugar el tercer y al mismo tiempo el mayor banderazo de los realizados este año, en reclamo a las políticas del gobierno, camufladas en la pandemia. En todo el país, el descontento de la gente se hizo escuchar. Hubo múltiples consignas, y los carteles las mostraban, claramente “En defensa de las instituciones y la Democracia” decía uno. Otro señalaba “Por la Patria que soñó San Martín” y algunos eran muy puntuales como el que expresaba: «No Toquen al Procurador Casal, no a la reforma judicial” lo que está indicando que la ciudadanía, está muy atenta a los acontecimientos políticos.

La marcha no solo fue multitudinaria, sino también fue pacífica y de conducta ejemplar. Largas caravanas de autos y muchos otros a pie, todos con barbijos e intentando conservar la distancia, tarea un tanto imposible por la cantidad de gente que se movilizó, marcharon ayer en toda localidad importante del país.

Nadie puede atribuirse alguna paternidad por la movilización y muchos dirigentes opositores brillaron por su ausencia. Fue convocada por las redes sociales, pero se apoyó en la bronca que está produciendo el mismo gobierno, con sus proyectos que son rechazados por la gran mayoría y por una larga cuarentena de más de 150 días. Una cuarentena que facilitó al Poder Ejecutivo legislar mediante los DNU y a la Vice Presidenta, con la astucia que le reconocemos, gobernar entre bambalinas, tras la fachada de Alberto y avanzar en proyectos que podrían asegurarle impunidad en las numerosas causas donde está procesada.

La gente sabe también que el Congreso, con mayoría oficialista en el senado y con la connivencia de bloques afines en Diputados, sancionó una ley de moratoria, que podría permitirle a Cristóbal López, transformar su defraudación fiscal en simple evasión, y salvar a Oil combustibles de la quiebra. Cristóbal López y sus cómplices, han sido protegidos por el kirchnerismo y siguen con igual apoyo. Son los propietarios de C5N. Este canal de cable, convertido en un folletín oficialista, titulaba la marcha: “Buscando el Virus en el obelisco” “La marcha de los contagios” “Una marcha opositora sin consignas claras” y una frase de Estela Carlotto: “Si después falta una cama, será culpa de ellos”. Ante reclamos muy valederos, el oficialismo solo podía resguardarse en la pandemia.

El reclamo principal fue contra la reforma judicial, pero hay otras demandas, como la inseguridad, la libertad de los presos comunes y de condenados por corrupción, la mengua en las jubilaciones, la pérdida de institucionalidad y las amenazas de ir por todo. Y es importante señalar que nadie reclamaba por una renuncia o por “el que se vayan”.

Con la complicidad de algunos legisladores neo oficialistas, el gobierno podría imponer sus proyectos, pero bien debe saber que la gente está muy atenta, y sin consenso social, las leyes son normas huecas.

Resulta difícil dimensionar los alcances de la protesta de ayer, y el gobierno no debería hacer oídos sordos o mirar para otro lado.  Es una advertencia muy fuerte de la sociedad en su conjunto. Y reflexionamos también que la dirigencia política en su generalidad, está ausente de las reales necesidades de la gente, que no la comprende, y que la sociedad está ansiosa de liderazgos que la interprete y la defienda.

Alberto, él muy especialmente, debe razonar y utilizar criterios propios, seguir los mandatos de su corazón y su conciencia y no los de Cristina. Es el presidente votado y no puede, ni debe continuar aceptando las órdenes, disfrazadas de sugerencias, de su vice, si quiere completar su mandato constitucional, lo que todos anhelamos en beneficio de la institucionalidad del país. Las muchedumbres que ayer marcharon, están clamando por un cambio de rumbo y Alberto Fernández debe escuchar ese clamor.