Por diversos factores, el valor de la hacienda aumentó en las últimas semanas y desde el sector anticiparon que esos incrementos podrían trasladarse en el corto plazo a los precios de la carne que paga el consumidor. Un hecho que, de concretarse, sumará mayor presión a la inflación.
Una menor oferta de hacienda, a partir de que mucha de la faena se adelantó en los meses previos producto de la sequía, sumado a la incertidumbre previa a las elecciones y las lluvias de los últimos días, generó presión alcista a los valores que se negocian en el mercado de Cañuelas. Tanto es así que durante la semana pasada el valor promedio de los animales en pie trepó 13%, y esta semana comenzó con un nuevo aumento del 5,4%.
En los últimos meses, el precio de la carne vacuna creció por encima del nivel general de inflación, revirtiendo así la tendencia que se observó durante la primera parte del año, un hecho que justamente propició un crecimiento en los niveles de consumo.
Por caso, en septiembre, el precio promedio de los cortes de carne vacuna que releva el INDEC subió un 12,9% por encima del nivel general del IPC. Una realidad que podría impactar en el consumo.
Consumo
En línea con los niveles de producción, tal como señaló CICCRA en su último informe, si bien el consumo volvió a crecer en relación con los datos de 2022, en los últimos meses la mejora se desaceleró.
“En los primeros nueve meses de 2023 la producción de carne vacuna registró una suba de 6,8%”, señalaron desde CICCRA, y detallaron: “Es importante resaltar que la extraordinaria sequía que azotó a las principales zonas productoras del país entre el comienzo de la primavera pasada y mediados del corriente año, hizo que el envío de hacienda a faena creciera en forma casi sistemática, más que compensando la caída continua del peso promedio en gancho. Esto permitió que la producción de carne creciera en la comparación interanual. En cambio, en los últimos tres meses la caída sistemática de la faena de hacienda vacuna provocó la retracción de la producción de carne”.
En tanto, la entidad sostuvo que en los primeros nueve meses del año las exportaciones crecieron 9,9% frente al mismo período de 2022. “De esta forma, en el período considerado el consumo aparente de carne vacuna en nuestro país se habría incrementado en 5,6% al verificado en enero-septiembre del año pasado. Sin embargo, y en línea con la dinámica de la producción y de las exportaciones, en el tercer trimestre del año la cantidad de toneladas entregadas al mercado interno habría resultado un 4,5% inferior a la enviada en el mismo trimestre del año pasado”, explicaron.
Con todo, en septiembre de este año el promedio móvil de los últimos doce meses del consumo aparente de carne vacuna se ubicó en 50,4 kg/hab/año, ubicándose 3,7% por encima de la cantidad registrada en septiembre del año pasado.S
