Sáb. Abr 18th, 2026

Estamos a solo cuatro días de las elecciones nacionales donde elegiremos al próximo presidente y vice y a los legisladores que integrarán el Congreso de la Nación. Tucumán solo elegirá diputados. Sin embargo, todos percibimos que no solo estará en juego el próximo gobierno, sino el futuro de la Nación a largo plazo.

Y es así como muy pocas veces en la historia argentina se registran elecciones tan complejas. Tres espacios políticos están a la cabeza de la disputa; según lo que mostraron las PASO, Javier Milei, Patricia Bullrich y Sergio Massa, están empardados en las preferencias electorales con un tercio cada uno. Cualquiera de ellos puede resultar primero en esta ocasión, pero en una segunda vuelta solo ingresan dos. Todas las encuestan dan favorito a Milei, tanto, como ninguna de ellas previó su triunfo en las PASO. Es que en un escenario tan confuso las encuestas no nos sirven como referencia.

Si Milei sale primero, resulta casi imposible que sea electo en primera vuelta no obstante sus exageradas manifestaciones de triunfalismo. El tema es ¿quién lo acompañará en el ballotage?, y ahí nadie puede asegurar que sea Bullrich o Massa.

En un país normal, no se votaría a un candidato que es a su vez, el ministro de economía que ha conducido al país a una hiperinflación, a la divisa norteamericana a sobrepasar la barrera de los 1000 pesos, con una pobreza que supera el 40 % y con reservas negativas en el Banco Central. Pero bien sabemos que Argentina no es un país normal como lo reclama otro candidato presidencial el gobernador cordobés Juan Schiaretti. Y como si el desbarajuste de la economía fuera poco saltó el asunto Insaurralde, jefe de Gabinete de la Provincia de Buenos Aires y un referente político muy cercano a la jefa suprema, Cristina de Kirchner.

Sofia Clerici partenaire de turno de Insaurralde, publicó en las redes imágenes de ella con el “Don Juan del amor rentado” como lo denominó Jorge “El turco” Asís a Martín Insaurralde, en un lujoso Yate en el Mediterráneo frente a Marbella. También publicó fotos de los carísimos regalos que recibió de Insaurralde. Claro está que al jefe de Gabinete lo obligaron a renunciar de inmediato.

También salió a la luz una enmarañada red de ñoquis de la legislatura de la Provincia de Buenos Aires, cuando se descubrió a un militante justicialista, Julio “Chocolate” Rigau, quien fue detenido con 1.270.000 pesos cuando sacaba dinero con 48 tarjetas de débito ajenas de un cajero automático del centro platense.

Es este el contexto en el que Sergio Massa promete que todos los males que el mismo ha provocado los resolverá rápida y mágicamente si lo eligen presidente. Se ayuda repartiendo limosnas y beneficios de diversa naturaleza, en el intento de despertar simpatía y lograr ingresar en un ballotage.

En cuanto a Javier Milei. Sin duda que se ha convertido en un fenómeno tras haber logrado el primer lugar en las Paso. Su irrupción ha despertado mucho interés, muy especialmente en los jóvenes. Su discurso contra la “casta” ha prendido muy fuerte. Claro está que todos estamos contra las prebendas y canonjías de una clase política que le da espaldas a la gente buscando solo su propio beneficio. El hombre de la calle ve como viven los políticos, sus altos ingresos, sus mansiones, sus vehículos de alta gama, sus campos etc. y los compara con sus magros salarios, con los que no llega a fin de mes y se encoleriza. Son esas broncas acumuladas de las que se vale Milei para crecer.

El libertario propone la eliminación del Banco Central y la dolarización de la economía, lo que ha recibido generalizado rechazo por parte de una gran mayoría de sus colegas economistas. También, ingresa en un hipotético liberalismo deshumanizado y se le escapan algunas manchas y/o furcios, como cuando dice que desregulará el transporte. Bien sabemos que el sistema de transporte urbano es estatal o recibe subsidios estatales para hacerlo más accesible a la gente, tanto en países desarrollados como en los que están en vía de desarrollo. Massa aprovechó esta manifestación y mandó a su ministro de transporte Diego Giuliano a que proponga la opción para cada usuario de “elegir subsidio o no subsidio de transporte urbano de pasajeros». un usuario del amba, que hoy paga entre 11 y 52 pesos por un viaje en tren, renunciando al subsidio pagaría $ 1100.

Un mal intencionado y burdo oportunismo. El mismo funcionario dice: “El que vota a Milei debería bajarse del subsidio. Debería ser así, porque va a votar por la eliminación del subsidio”. E incita a votar por Massa «porque el tigrense» plantea el acompañamiento del Estado y se queda con la universalidad del subsidio.

Mañana continuamos