Sáb. Abr 18th, 2026

Resulta patética la imagen de Sergio Massa, convertido en opulento señor, repartiendo limosnas entre los pobres. Porque lo que con tanto bombo y platillos distribuye el ministro de economía, devenido en presidente por ausencia del titular, son limosnas, dádivas y regalos que no resuelven la situación de miseria y pobreza que afecta, como nunca antes a gran parte de la sociedad argentina.

En el primer semestre de 2022 la pobreza había sido del 36,5%. En la primera mitad de este año 2023 la pobreza alcanzó al 40,1%. Estas cifras son anteriores a la disparada inflacionaria tras la devaluación del peso de mediados de agosto, por lo que se descuenta que para el tercer trimestre ese porcentaje podría ser mayor. Este aumento de 3,6 puntos en el número de pobres representa proyectado a todo el país unos 1,7 millones de pobres más que un año atrás.

Estos datos salen del Informe sobre la Distribución del Ingreso del INDEC procesados por el especialista Martin Rozada, director de la Maestría en Econometría de la Universidad Torcuato Di Tella.

La línea de indigencia creció un 25,3% en julio y agosto y un 22,4% la línea de pobreza. Por eso se descuenta que en este tercer trimestre el número de pobres debería haber aumentado por encima del 41,5% del segundo trimestre, pese a las supuestas compensaciones otorgadas graciosamente por el ministro.

Es muy triste ver por televisión a una jubilada decir que su sueldo no le permite tomar tres comidas diarias y que no le alcanza para sobrevivir decorosamente. Ella dice que no le interesan las dádivas de Massa, que ella aspira a tener una jubilación suficiente para vivir dignamente.

La devolución del IVA, la suba del piso de Ganancias, los bonos a los jubilados y trabajadores activos, el sorteo de autos, motos y electrodomésticos a quienes participen del programa “Compre sin IVA» si bien contribuyen a aliviar la situación de millones de argentino agobiados por la inflación desenfrenada, se inscriben en la sucia campaña del ministro de Economía y candidato a presidente Sergio Massa, que ha perdido el escaso pudor que todavía le quedaba para usar recursos del tesoro con fines electoralistas.