El Gobierno presentará ante el Congreso este viernes el proyecto de Presupuesto 2024, el cual según anticipó hace un mes el ministro de Economía, Sergio Massa, tendrá como premisa el “déficit cero” y el recorte de lo que se denomina “gasto fiscal” para lograrlo, es decir, reducir o eliminar exenciones o reducciones en el pago de impuestos establecidas por leyes o por programas de incentivos a algunas actividades económicas.
Aunque el acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI) plantea que 2023 tiene que finalizar con un rojo primario de 1,9% del PBI, todos los analistas prevén que la meta no se va a poder alcanzar, y que el número en realidad podría ser este año de entre el 2,4% y el 2,5%.
Los regímenes de promoción industrial y de actividades le cuestan al Estado nacional y las provincias un total de $1,45 billones, entre los cuales figuran la industria electrónica de Tierra del Fuego, la minería y el beneficio para micropymes que permite computar el 100% del impuesto al cheque a cuentas de contribuciones patronales. Otros beneficios implican $776.072 millones de exenciones de Bienes Personales de inmuebles rurales; $436.540 millones por diferimiento de IVA de pymes y $307.795 de reducción de contribuciones patronales derivadas de la reforma fiscal de 2017.El informe plantea que todo lo que no se pueda eliminar de gasto tributario, exige al próximo gobierno un mayor nivel de ajuste del gasto.
