Un aumento en los precios mayoristas de la energía producto de la devaluación implica que las facturas finales en el AMBA deberían subir un 7% en todos los niveles, estimó Julián Rojo, economista experto en temas energéticos. Sobre los escenarios posibles que podrían darse, detalló: “Si decidieran aumentarle solo al N1 para llevarlos al costo, habría una suba de los subsidios. Si la combinación fuera aumentarle a los N1 y a los N3, y congelar a los N2, a los N3 habría que aumentarle lo suficiente como para compensar el no aumento del N2. Por eso, tendrías un aumento en la factura final de más del 15% en los N3 y del 7% en los N1, que ya con eso alcanzan los costos”, agregó. Finalmente, si el Estado absorbiera el salto cambiario en su totalidad, los subsidios energéticos se incrementarían en $70.000 millones hasta fin de año, según una investigación realizada por el Observatorio de Tarifas de IIEP-UBA-Conicet.
El FMI aseguró en el staff report que con las autoridades se discutió “la necesidad de mejorar y alinear los precios del gas natural con los cambios en los costos de producción durante el resto del año y volver a examinarlo en la próxima revisión”. En el caso del gas, ni siquiera los de mayores ingresos pagan la totalidad de los costos: los N1 cubren el 51% los precios PIST, los N3 un 19% y los N2 un 15%, según el trabajo del IIEP.
