Ya fueron las PASO y ahora quedamos en espera de las elecciones generales de Octubre, las que definirán verdaderamente la fórmula presidencial y los legisladores nacionales que conformarán el futuro Congreso.

Claro está que los resultados fueron inesperados, muy pocos supusieron que Javier Milei hiciera tan buena elección. Sus propuestas económicas de neto corte liberal expuestas con crudeza, entusiasman a una juventud que observa a un país devastado por políticas populistas que lo sumieron en la pobreza y anhelan un cambio, y cuando más radical sea este, mejor. Los votantes más experimentados, los que peinan canas, si bien comparten muchos de sus planteos, los consideran impracticables y optan por la moderación, así votaron por Juntos por el Cambio y eligieron a Patricia Bullrich al considerarla la más consistente. El perokircherismo hizo una mala elección, Massa será el candidato en octubre, pero lo logrado muestra el enorme desgaste del oficialismo.
Kicilloff fue el más votado en la provincia de Buenos Aires, bastión del oficialismo que intenta retener la estratégica gobernación. Pero sumados los votos de Juntos por el Cambio con los de los libertarios, superan a los del gobernador. Es de suponer que habrá un entendimiento entre los que aborrecen al populismo para evitar la continuidad del actual mandatario.

Con el correr del almanaque, mucho se analizará el resultado de las PASO, volverán los opinólogos a dar sus explicaciones y los encuestadores, que una vez más se equivocaron en sus predicciones, a confundir un poco más a la opinión pública.
