Vie. Abr 17th, 2026

El periodista de investigación Christian Sanz, autor del libro “Trimarco S.A.”, pasó por los micrófonos de Dos a la Tarde en Rock and Pop Tucumán, para dar su opinión sobre la investigación de una nueva pista acerca de la presunta muerte de Marita Verón en una clínica privada de Tucumán.

De acuerdo a la versión publicada en 2017 en el libro de Sanz, se indicaría que Marita se habría practicado un aborto, “pero no en la clínica (Luz Médica), allí conoce a un médico que se llama Tomás Rojas que es un médico peruano. Lo que a mí me llama la atención es que (Susana) Trimarco jamás cita a declarar a este hombre, aparte está acreditado que él hace una ficha clínica y más aún, Marita desaparece el 3 de abril de 2002. Trimarco admite que su hija fue a ver un médico y a mí me llama la atención que jamás pide que lo llamen, siendo que es el último al que iba a ver su hija”, explicó el autor.

“El problema de toda la trama, que es lo que no se investigó, y la más importante, era que Marita se fue por voluntad propia y no la secuestró nadie y hay testigos de eso, hasta hay un identikit de unas personas que lo ven”. Esto “le tiraba abajo todo lo que ella hizo después. Ella no podía decir que se fue sola, le convenía decir que la secuestraron, se la llevó un Fiat Duna rojo como dijo en su momento, aun cuando ella habló con Marita por lo menos una vez seis meses después de que desapareciera, en septiembre u octubre, y eso está acreditado en la causa judicial”. Según las declaraciones del periodista, “hay un llamado telefónico entre madre e hija, y el número de teléfono aportado por el fiscal de la causa en ese momento (Daniel Baaclini) era del hijo de Susana, Daniel Verón que vivía en Río Gallegos”, argumentó.

El periodista explicó que, durante sus visitas a la provincia, en 2005 y 2017, nunca pudo reunirse con Trimarco. La primera vez, “fui a ayudarla, porque hablaba que habían secuestrado a su hija. Yo soy periodista de investigación y me iba a ofrecer desinteresadamente a encontrarla, y nunca en la semana que estuve en Tucumán me quiso atender. Lo cual me llamó la atención”. En ese momento, Sanz contó que mantuvo un encuentro con Julio César Ruiz (presidente de la Fundación Adoptar) quien le confirmó que la historia de la desaparición de Marita era mentira, asegurando que no había sido secuestrada y se debía a un problema de familia.

Posteriormente, Sanz tuvo acceso al expediente autorizado por el fiscal, donde pudo constatar que se trataba de un tema familiar. “Todas las medidas de pruebas que tomamos”, según el fiscal Baaclini a pedido de Trimarco, “dan negativo”, y surgieron versiones diferentes a las relatadas públicamente por la madre de Verón. “Susana Trimarco declara en 2002 y en 2012. La primera vez cuenta parte de la trama real de lo que le pasó a la hija. Y en 2012 cuando declara en el juicio oral dice totalmente lo contrario de lo que había dicho 10 años antes”

Sobre este punto, el periodista indicó que, en su libro tiene un capítulo “sobre las contradicciones de Trimarco” con ambas versiones incorporadas en el expediente, donde Susana dice “apenas desaparece la hija, en la primera declaración, da una hipótesis que es la más firme, que se había ido con el cuñado (David Catalán)”, confirmado mediante las pruebas y testigos esta declaración. “Trimarco nunca quiso que se investigara”, sino que cambió la versión por el secuestro.

Otra de las versiones, que también fue investigada por Sanz, vincula al padre de Marita quien al parecer habría tenido problemas económicos y que estos lo acercaron a la familia Ale. “Como me llega a mi es que el padre había entregado a la hija por una deuda de juego”, lo cual después fue descartado con la investigación que llevó adelante. “Para llegar a esto, tuve que entrevistar a mucha gente, incluso del Clan Ale”, sostuvo Sanz y destacó un dato interesante “cuando Susana Trimarco empieza a denunciar a Rubén Ale de secuestrar a su hija, lo hace públicamente pero en el expediente judicial no lo acusa nunca”, al igual que Daniel Verón durante el juicio quien declaró “que Ale los ayudó a buscarla, con la remisería”. “Eso es parte de la mitomanía de Trimarco, que haya dicho cosas que no son ciertas”, sentenció.

Respecto a los acontecimientos que se dieron a conocer en las últimas horas, con las posibles pruebas que existirían, Sanz indicó que “lo más importante es que tira abajo una mentira histórica de Trimarco, con la cual ha ganado mucha plata”. Primero, dijo “si la justicia sigue investigando, me alegra enormemente que se sepa la verdad, y segundo tiene que haber una resolución, no puede persistir la mentira. Más allá de refrendar lo que yo investigo, no puede ser que la gente siga creyendo que esta mujer es el adalid de la lucha de la trata de personas”, aunque reconoce el trabajo logrado en materia legal con la obtención de leyes contra este delito.

El periodista remarcó que, pese a cómo se desarrollen los hechos y la investigación en las próximas horas, “ya hay elementos como para empezar a darse cuenta que la historia que cuenta Trimarco es una mentira”. Como dato, Sanz sostuvo que los abogados Garmendia y Varela Álvarez le dijeron que iban a hacerle juicio, pero no recibió “ni una carta documento, los invité a debatir, tampoco quisieron”. “Yo debatiría si tengo la verdad (por Trimarco) y estoy frente a un periodista que está mintiendo”, como afirmaron sobre su libro, el cual está basado casi en su totalidad en el expediente judicial “y no puede desmentir el expediente”, concluyó.