Lun. Abr 27th, 2026

El domingo se celebraron elecciones generales en España. Estas estaban previstas para diciembre de 2023, sin embargo, tras las elecciones autonómicas y municipales de mayo, el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, anunció su voluntad de disolver las Cortes y anticipar las elecciones al domingo 23 de julio.

Conocidas como las 23J, estas fueron las decimosextas elecciones generales democráticas, las quintas con Felipe VI como Rey y las primeras celebradas en un mes de julio. Justamente cuando el calor golpea fuerte a la península.

El Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo ganó las elecciones consiguiendo 136 escaños, 47 más que en 2019, pero aún sumando los escaños conseguidos por Vox, no alcanzan los 176 necesarios para formar un Gobierno.

El PSOE del actual presidente Pedro Sánchez, logró 122 escaños, dos más que en 2019, pero tampoco llega junto a sus aliados a los 176 necesarios, sin embargo, tiene más opciones de formar gobierno que el PP más VOX.

Fue una elección mucho más ajustada de lo esperado, el Partido Popular de centro derecha, hizo una buena elección, pero no la suficiente para formar gobierno. El líder popular Núñez Feijóo ha confirmado también que el domingo por la noche conversó con el líder socialista, Pedro Sánchez, y que han “quedado en hablar” cuando se conozca el escrutinio del voto CERA. El voto CERA o voto de los españoles radicados en el exterior, suma más de dos millones de electores y se contabiliza a cinco días del escrutinio.

El PSOE tampoco tiene asegurados los apoyos. Pero si los numerosos partidos regionales votaran a favor de la coalición, Pedro Sánchez tendría la posibilidad de lograr otro mandato.

¿Como funciona el mecanismo institucional a partir de ahora? Las Cortes Generales -el poder legislativo- se constituirán el próximo 17 de agosto, y, a partir de ahí, el rey Felipe VI se reunirá con los líderes con representación parlamentaria para valorar quién tiene más posibilidades de formar gobierno. Después de estas consultas con los partidos, el rey debe proponer un candidato a presidente del Gobierno. La ley española establece que desde la primera sesión de investidura[i], hay un plazo máximo de 2 meses para que el candidato obtenga la confianza del Congreso.

En caso de que ninguno logre formar gobierno, los españoles deberán volver a votar.