Este jueves 13 se conocerá el dato de inflación de junio. Y, según se desprende de distintos relevamientos privados, se observaría una desaceleración en los incrementos del IPC por segundo mes consecutivo.
Por caso, de acuerdo al REM que publicó la semana pasada el Banco Central, las consultoras encuestadas estimaron una inflación del 7,3% para el sexto mes del año, una cifra menor al 7,8% de mayo y que, de hecho, se trataría de la variación más baja desde febrero. Incluso, los índices que elaboran algunas firmas presentaron una variación del 6,7%.
Algunas consultoras, de hecho, registraron una variación por debajo del 7% en sus mediciones. Es el caso del IPC que mide la Fundación Libertad y Progreso, que aumentó 6,8% en junio (en mayo, el indicador que elabora la firma reflejó una inflación de 9,1%). “Este resultado marcaría, por segundo mes consecutivo, una desaceleración de la tasa de variación del índice de precios al consumidor”, detallaron.
Por su parte, el relevamiento de precios minoristas de la consultora C&T para el GBA tuvo un incremento de 6,7% mensual en junio, “por debajo del 8,7% de mayo pero por encima del 5,3% de junio de 2022”. “La moderación fue generalizada en los rubros, aunque fueron particularmente relevantes las de vivienda, y alimentos y bebidas”, explicaron.
Qué se espera para julio
Más allá de la nueva moderación en los niveles de inflación estimada para junio, durante julio se mantendría una tendencia similar. Así lo proyectó la consultora Ecolatina: “Tras cinco meses en franca aceleración, el ritmo mensual de inflación logró frenar su escalada, corriendo de la escena el riesgo latente de una espiralización. No obstante, el aumento de la nominalidad se mantiene en niveles elevados: una inflación mensual del 7% durante 12 meses representaría un aumento en 12 meses del 125%”.
En ese escenario, detallaron: “Para julio estimamos un guarismo similar al de junio. En el mes impactarán puntualmente los aumentos en prepagas (+8,5%); servicio doméstico (+6%); internet, cable y telefonía (+4,5%); combustibles (+4%); y colegios privados”.
«Partiendo de una inercia que se ha ido consolidando en pisos más altos (creciente indexación, acortamiento en plazos de contratos), el proceso inflacionario sigue siendo inestable frente a la ausencia de anclas, la distorsión de precios relativos y la falta de confianza para coordinar expectativas en medio de la incertidumbre propia de la transición electoral», se indicó.
Por lo pronto, de acuerdo al relevamiento de Alimentos y Bebidas que elabora LCG, en la primera semana del mes se registró un “incremento del 0,2% semanal, acelerando levemente en 0,1 pp respecto a la semana previa”. “La inflación promedio mensual se ubica en 5,1% y acumula una baja de 3,8 pp respecto al pico registrado a principios de mayo”, explicaron.
En ese sentido, el REM estimó una inflación de 7,6% para julio.
