La candidatura de Sergio Massa por el oficialismo no tranquilizó los ánimos de Unión por la Patria, nombre que reemplazó al devaluado Frente de Todos. Muchas voces críticas se alzaron, algunas con auténtica indignación como la de Luis Delia, o la del periodista ultra oficialista Víctor Hugo Morales, o la del dirigente social Juan Grabois, que insiste en competir con su fórmula en las PASO.

Después de relatar cómo se definió la lista de unidad de Unión por la Patria, Cristina Kirchner dijo que De Pedro era el candidato del kirchnerismo si es que había elecciones primarias.
Y dijo en cuanto a Massa, «Vos sos medio fullero, porque cada cosa que le digo me contesta: ‘Te apuesto esto, te apuesto un costillar, te apuesto lo otro”, comentó Cristina y continuó: «Hay gente que apuesta, y está bien apostar porque para ganar hay que apostar, siempre».
No sé si Cristina midió sus palabras, decir que Sergio Massa es un fullero, resulta inaceptable. Fullero es lisa y llanamente un tramposo, Según la Real Academia de la Lengua, la RAE, «fullero» hace alusión a una «persona que hace fullerías». Y la RAE define el término «fullería», como «trampa y engaño que se comete en el juego» y «astucia, cautela y arte con que se pretende engañar».
La Vice también calificó de catastrófico el “retorno del FMI”, sin importarle que el ministro de economía debe acordar cuanto antes con el organismo, si pretende que nada estalle antes de las PASO. Y mostró un gráfico según el cual, «para el FMI los aumentos de las empresas explican buena parte de la inflación reciente». «Hola, ¿qué tal? Teléfono para el ministro. Para el ministro y candidato, para vos», terminó,
mirándolo.
Pareciera que Cristina juega a que Massa pierda las elecciones por goleada. Sin duda no está apostando al triunfo de su propio espacio.
