Gustavo Wallberg, licenciado en Economía, conversó con Yamina Sabbag y Daniel Scrocchi, en «Dos a la Tarde» por la Rock&Pop FM 106.9, sobre la actualidad de la economía argentina.
El economista, señaló que la inflación que atraviesa el país «es un fenómeno que va a permanecer con nosotros mucho tiempo» por dos causales, el primero que «no sé están haciendo medidas de fondo que contribuyan a moderarla» y en segundo lugar «porque es un año de gran incertidumbre», en relación a las elecciones presidenciales.
En este contexto, considerando que no es solo el índice de precios al consumidor lo que se ve afectado por las subas, Wallberg resaltó que estos incrementos también se observan en los índices de precio al por mayor, debido a que «además del fenómeno monetario general, que es la causa básica de la inflación, se sufre los problemas con la restricción del acceso al dólar».
En relación al trabajo actual del INDEC, el especialista aseguró que «está trabajando de manera confiable, aparentemente no se ha caído en el error de manipular información como se hizo entre 2007 y 2015. Eso más o menos se arregló durante el gobierno de Mauricio Macri, a partir de 2016. Y el actual gobierno lo ha mantenido así. En ese sentido está trabajando de una forma relativamente sería, no hay críticas técnicas».
Al ser consultado, sobre cuál es su estimación de acuerdo a un índice de precios acumulado a llegar a fin de 2023, Wallberg fue cauto: «no me animo a tirar cifras». Y agregó que «mientras no haya una definición clara de quién gana las elecciones, uno no puede esperar que haya un aumento de confianza. Y por otro lado, cualquier gobierno nuevo que trate de implementar una política monetaria más sería, la va a implementar recién después de diciembre y su efecto se verá en julio, agosto del año que viene». “No hay perspectiva que este año veamos grandes bajas en la variación de precios en el mes a mes», aseguró.
Para finalizar Walberg se refirió a la circulación del nuevo billete de 2000 y remarcó que «hace falta un billete de mayor denominación. El de 2000 representa un alivio en cuanto a los volúmenes de dinero que hay que mover». Sin embargo concluyó que estas nuevas denominaciones: «son un alivio, no una solución».
