Los esfuerzos de búsqueda fueron realizados por fuerzas especiales colombianas y miembros de comunidades indígenas que recorrieron más de 2.600 kilómetros en medio de la selva, con el apoyo de helicópteros y de perros entrenados. En las fotos compartidas por el Ejército de Colombia, los cuatro niños lucían demacrados mientras las tropas los cuidaban.
La avioneta -un Cessna 206- transportaba a siete personas en una ruta entre Araracuara, en el departamento de Caquetá, y la ciudad de San José del Guaviare, cuando emitió una alerta de emergencia por falla de motor en la mañana del 1 de mayo.
Tres adultos, entre ellos el piloto y la madre de los niños, Magdalena Mucutuy, fallecieron en el accidente y sus cuerpos fueron encontrados dentro de la avioneta. Los cuatro hermanos, de 13, 9 y 4 años, así como un bebé que cumplió 12 meses mientras estuvieron perdidos, sobrevivieron al impacto. Las autoridades dijeron que Wilson, uno de los perros que había apoyado la búsqueda, sigue perdido en la selva.
«El objetivo es encontrarlo, pero habrá un tiempo razonable alineado con un espacio razonable, que hayamos registrado lo que sensatamente nosotros consideremos que corresponde», concluyó el General Sánchez.
