Lun. May 4th, 2026

Ayer por la mañana los medios informaron que el índice de precios al consumidor (IPC) de abril que según el calendario original se iba a conocer el viernes 12 recién se lo conocería el lunes 15. Claro está que el domingo 14 se vota en Salta, La Pampa, Tierra del Fuego, San Juan y en nuestra provincia, Tucumán.

Los pronósticos señalan que el índice estaría entre 7,2 y 8%, lo que podría impactar en las urnas si se conociera el viernes previo a los comicios.

El anuncio generó un escándalo, Raúl Llaneza, delegado de ATE-Indec dijo, “Se posterga en la previa de un fin de semana con algunas elecciones provinciales. No parece muy oportuno. Una vez más, para evitar suspicacias, los trabajadores salimos a bancar la tarea de quienes trabajan en el IPC. Deberán ser las autoridades quienes justifiquen el porqué. Seguimos exigiendo un organismo estadístico nacional independiente del poder político”.

En la memoria colectiva se recordó que el Indec estuvo intervenido por el gobierno de Cristina Kirchner entre enero de 2007 y diciembre de 2015, cuando el kirchnerismo perdió las elecciones. El responsable de manipular los datos fue el entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que se encargó además de desplazar, y atemorizar a trabajadores y trabajadoras del instituto.  Este accionar de Moreno hizo perder importantes juicios al país con un costo enorme en dólares estadounidenses.

A raíz del escándalo el Gobierno dio marcha atrás en la polémica decisión. “El director del Indec, Marco Lavagna, informa que los cambios en el calendario anticipado anunciados esta mañana quedarán sin efecto y se difundirán los informes técnicos en las fechas originalmente establecidas doce meses atrás” se informó a través de un comunicado.

Personalmente Lavagna aclaró: “Consideramos que es una buena práctica no dar información estadística en medio de la veda, pero, dada la controversia ocasionada, las cuatro fechas se mantendrán en su esquema establecido originalmente”.

El artículo 71 del Código Nacional Electoral, determina que por la veda no se pueden realizar actos públicos de campaña y proselitismo electoral y enumera una serie de acciones prohibidas, pero nada dice de difundir información de organismos públicos.

Resulta casi infantil ocultar los índices por causas electorales. La ciudadanía está bien consciente del vertiginoso aumento de los precios, ninguna mercadería y muy especialmente los alimentos cuestan lo mismo que la semana anterior. El bolsillo de los trabajadores está agotado, los salarios suben por una escalera y los precios por el ascensor. Intentar ocultar por un par de días el IPC es pueril.