Los relevamientos de las distintas consultoras dan cuenta de que la inflación no mostró grandes retrocesos el mes pasado. En el sector privado le ponen un piso del 7%. En el Gobierno aceptan que no habrá una gran desaceleración con respecto al alarmante dato de marzo.
La medición de alimentos y bebidas de LCG, por ejemplo, arrojó un 9,5%. Ecolatina puso el foco en el traslado a precios de la corrida de los últimos 15 días en unos 6.000 bienes durables y detectó saltos del 6%. En promedio, Eco Go, la firma que dirige Marina Dal Poggeto, estima un 7,5% para todas las categorías que mide el INDEC.
Por estas horas el Gobierno se enfoca en acotar el efecto en precios de la corrida cambiaria y en reforzar las reservas. En Argentina, Massa y Tombolini negocian con las firmas locales y en contacto con Washington, el ministro, su vice Rubinstein y Leonardo Madcur pulsean con el FMI para adelantar desembolsos, mientras el color verde de la bandera de Brasil ilusiona a la primera plana del Gobierno que espera confirmar un alivio desde el país vecino con la ayuda de Lula.
