Finalmente tuvo lugar el miércoles, la postergada como tan esperada entrevista entre el presidente Alberto Fernández con su par norteamericano Joe Biden. La reunión se realizó en el mítico salón oval de la Casa Blanca, en Washington.

El encuentro a solas duró veinte minutos, mientras que la reunión ampliada fue de casi una hora y media. Alberto Fernández destacó que Biden reiteró una frase “Ustedes heredaron una situación económica destruída de nuestros antecesores como yo”. Claro está que esto le gustó a Alberto, el que hasta el cansancio habló de la herencia recibida. Nunca dice que la economía argentina fue destruida a lo largo de los últimos veinte años por las políticas populistas que aplicó el kirchnerismo, que gobernó 16 de los veinte. Y que su gobierno en lugar de mejorar la economía la empeoró dramáticamente.

Fernández después de la entrevista, en su conferencia de prensa en la embajada argentina dijo que le transmitió a Biden la necesidad de “armar un puente que nos permita llegar al año entrante” y transcurrir los próximos meses con “más tranquilidad”. “Estoy contento porque estoy convencido de que se han abierto las puertas para un trabajo estratégico en conjunto con los Estados Unidos”, señaló antes de emprender el regreso a Buenos Aires.
Bien sabemos que con cada líder que se encuentra, Alberto intenta seducirlo. A Putín, después de colmarlo de elogios y adulaciones, le ofreció Argentina como puerta de entrada a América Latina. A Xi Jinping le dijo en tono de alabanza, “Si usted fuera argentino, sería peronista” y firmó el acuerdo para adherir a la Ruta de la Seda.
El importante senador republicano Ted Cruz presentó ante el Congreso de los Estados Unidos un proyecto de ley para exigir al gobierno de Biden que investigue por corrupción a la ex mandataria argentina, Cristina Kirchner.
En su conferencia de prensa Alberto calificó a Cruz, como un “delirante político”. “Marginales políticos hay en todos lados, también en Estados Unidos”
Según nuestro presidente la reunión fue “una buena tarde de trabajo”. “Sería injusto e ingrato si no dijera que Biden siempre nos acompañó en el FMI cuando el país estaba en muy malas condiciones de negociar”, añadió.