Lun. Mar 4th, 2024

El miércoles, 8 de marzo, se celebró en nuestro país y en la mayoría de los países, el Día Internacional de la Mujer, fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas en 1975. Dos años más tarde, en diciembre de 1977, la Asamblea General adoptó una resolución proclamando el Día de las Naciones Unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional, que los Estados Miembros pueden celebrar cualquier día del año siguiendo su tradición histórica y nacional.

Bien vale hacer un poco de historia sobre la fecha.
En 1909 el Partido socialista de EEUU, declaró al día 28 de febrero, como  Día Nacional de la Mujer. Jornada que se siguió celebrando el último domingo de febrero hasta 1913.

En 1910 la Internacional Socialista, reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer, sin establecer fecha fija para celebrarlo. En 1911 continuando con lo decidido el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, el 19 de marzo, con concentraciones de las que participaron  más de 1 millón de mujeres y hombres. Exigían el derecho al trabajo, al voto y a ocupar cargos públicos, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

Pero el hecho que marcó definitivamente la fecha ocurrió seis días después, el 25 de marzo, trágica jornada en la que más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes italianas y judías, murieron en el incendio de la fábrica de blusas, Triangle, en la ciudad de Nueva York. Atrapadas detrás de puertas cerradas con llave y fuera del alcance de las escaleras de los bomberos, las jóvenes murieron quemadas o, en su desesperado intento por escapar del calor y las llamas, al saltar por las ventanas del noveno piso de la fábrica. La única escalera de emergencia se desplomó bajo el peso de las mujeres que, aterrorizadas, trataban de huir.  Este luctuoso suceso implicó importantes cambios en la legislación laboral de los Estados Unidos.

Desde aquellos comienzos, el Día Internacional de la mujer ha adquirido una nueva dimensión mundial. El creciente movimiento internacional, reforzado por las Naciones Unidas a través de cuatro conferencias mundiales, ha contribuido a que la conmemoración sea un punto de convergencia de las actividades coordinadas en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica.

En Argentina y en más de 150 países alrededor del Planeta, el día se conmemoró con movilizaciones. Tanto en nuestra San Miguel de Tucumán, como en la ciudad de Buenos Aires y en otras ciudades del país, hubo concentraciones multitudinarias.

Pero el clima de confusión reinante en el país, empañó el festejo, lo que debía celebrarse como un homenaje a la mujer, fue transformado en marchas políticas sectoriales. En Buenos Aires, ciudad central del festejo, montaron un escenario frente al Congreso donde militantes kirchneristas denunciaron “la persecución judicial” a la vicepresidenta; en otro, ubicado en Plaza de Mayo, vinculado a organizaciones de izquierda, reclamaron por la deuda con el FMI. La marcha convocada por el colectivo Ni Una Menos se dirigió hacia el Congreso de la Nación, mientras que la segunda, a la que se adhirió la Campaña Nacional por el Aborto Legal, fue en sentido contrario, hacia la Plaza de Mayo. La Avenida de Mayo estaba colmada de banderas que dividían a las organizaciones.

Resulta penoso comentar que el legítimo motivo para celebrar a la mujer en sus múltiples aspectos ha sido bastardeado groseramente.  La utilización de la fecha para promover supuestos derechos y su utilización política, empañaron lo que debió ser una legítima celebración.