Vie. Abr 19th, 2024

Luego de tres meses en la Argentina, 12 tripulantes del avión venezolano-iraní retenido en Ezeiza se fueron del país ayer en dos vuelos de la aerolínea Boliviana de Aviación (BOA). La salida fue autorizada por el juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, quien acató una resolución de la Cámara de Apelaciones de La Plata que ordenó la liberación de una parte de los implicados y el 13 de septiembre dispuso un plazo de 10 días para resolver la situación procesal de los siete restantes. De las 19 personas que el 6 de junio aterrizaron en Ezeiza en el Boeing 747 de la empresa Emtrasur, una parte integrada por ocho ciudadanos venezolanos despegó en uno de los vuelos de BOA; en tanto, por la noche salió otro avión de la misma compañía con tres venezolanos y un iraní. Según el registro de vuelos de Aeropuertos Argentina 2000 y la información aportada por fuentes judiciales a Infobae, se trató de los vuelos OB 709 y OB 701, que despegaron del Aeropuerto Internacional de Ezeiza ambos con destino final en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. La decisión de Villena de autorizar la salida del país se concretó el 13 de septiembre y surgió luego de la exigencia de la Cámara de Apelaciones. En primer lugar, el magistrado procedió a devolverle el pasaporte a los 12 tripulantes y, finalmente, ayer se retiraron del país. Se trata de Victoria Valdiviezo Marval; Cornelio Trujillo Candor; Vicente Raga Tenias; José Ramírez Martínez; Zeus Rojas Velásquez; Jesús Landaeta Oraa; Armando Marcano Estreso; Ricardo Rendon Oropeza; Albert Ginés Pérez; Ángel Marín Ovalles, Nelson Coello y Mahdi Mouseli. La sentencia que ordenó la autorización de la salida de esos ciudadanos fue emitida por la Sala III de la Cámara, integrada por los jueces Roberto Arias y Carlos Vallefín. Los siete tripulantes que fueron retenidos son el piloto Gholamreza Ghasemi, Abdolbaset Mohammadi (ambos en la foto), y tres venezolanos: Víctor Pérez Gómez (gerente general de Operaciones), Mario Arraga Urdaneta, y el mecánico José Garcia Contreras Los siete tripulantes que fueron retenidos son el piloto Gholamreza Ghasemi, Abdolbaset Mohammadi (ambos en la foto), y tres venezolanos: Víctor Pérez Gómez (gerente general de Operaciones), Mario Arraga Urdaneta, y el mecánico José Garcia Contreras En el fallo, los camaristas consideraron que “ni la República Bolivariana de Venezuela ni la República Islámica de Irán son parte de la investigación” y sentenciaron: “Se trata de determinar si ciudadanos de distintas nacionalidades bajo apariencia de realizar una actividad lícita, están financiando operaciones de terrorismo”. De los 19 tripulantes originalmente imputados en la causa, hay siete que aún permanecen retenidos. Son los iraníes Gholamreza Ghasemi (piloto), Abdolbaset Mohammadi; y los venezolanos Víctor Pérez Gómez (gerente general de Operaciones), Mario Arraga Urdaneta, y el mecánico José Garcia Contreras. El juez Villena considera que “hay indicios concretos”. En cuanto a los dos restantes, los iraníes Saeid Vali Zadeh y Mohammad Khosraviragh, Villena requirió que permanezcan en Argentina para finalizar el peritaje de sus teléfonos y computadoras. Siguiendo argumentos constitucionales y convencionales, los camaristas consideraron que se debe establecer “un límite temporal claro” para la resolución procesal de los imputados y para las restricciones impuestas a los mismos. Cabe recordar que el avión de Emtrasur arribó el 6 de junio al Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, Ezeiza, y desde entonces quedó retenido. Esa misma tarde, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) recibió una comunicación por parte del organismo homólogo en Paraguay en la que se hacía referencias a la aeronave con los tripulantes venezolanos e iraníes. A partir de ese momento, la Justicia argentina retuvo a toda la tripulación, al avión, y comenzó un investigación penal par determinar si los implicados habían realizado acciones ilícitas relacionadas a operaciones de terrorismo o en el marco de un plan vinculado a una organización terrorista. A partir del pronunciamiento de la Cámara Federal platense se espera que Villena resuelva en un plazo de una seman sobre la situación del resto de los siete imputados en la investigación a su cargo. Es importante señalar que los 12 ciudadanos que se fueron del país, autorizados por la Justicia, conforme a las normativas vigentes, no tienen prohibición de ingreso para regresar a Argentina nuevamente.

WhatsApp, la aplicación de mensajería instantánea con más de 3.000 millones de descargas en todo el mundo, tiene funciones amadas u odiadas por sus usuarios y los audios no son la excepción. Por eso, Ámbito te cuenta como transformar un audio en texto.

Existen muchos hacks o trucos que permiten salir de las normas convencionales de WhatsApp. En el caso de la transcripción de una nota de voz ni siquiera se necesita una aplicación.

Es importante destacar que se trata de una función disponible tanto para dispositivos iOS como Android, sin importar el sistema operativo que se posea.

Cómo transcribir notas de voz a texto

La conversión de un audio de WhatsApp va a ser posible a través de un bot: TranscriptorZ, que permite transcribir solamente a través de un audio en el chat de un contacto y se compatibiliza con audios de otros idiomas como alemán, inglés o francés.

  • Como primer paso deberás añadir el bot a WhatsApp: deberás agregar el número +14156809230 a los contactos.
  • Podrás guardar al transcriptor con el nombre que tu quieras.
  • Una vez registrado el número, entra al chat donde quieras realizar la conversión.
  • Reenvía el audio al bot de WhatsApp agendado previamente.
  • Aclaración: la conversión de notas de voz tiene un límite de hasta 60 segundos. En caso de que se comparta un mensaje de audio de más de un minuto, se recibirá una advertencia por parte del bot, en el cual se recordará el límite.

Además, TranscriptorZ se contactará contigo cada vez que haya una nueva función disponible para mejorar la transcripción de voz a texto.

Si bien se ha especulado anteriormente, todavía no hay una función oficial de parte de WhatsApp que permita realizar la transcripción, una herramienta exigida por los usuarios que odian escuchar audios largos de sus contactos.