Jue. Sep 17th, 2026

Ante lo que los medios de todo el país mencionan como un intento de magnicidio, el arco político en su conjunto, sin excepción, manifestó su repudio y su solidaridad con la vicepresidenta. Y no puede ser de otra manera, ya que se trata de un hecho inesperado, inédito en nuestra política contemporánea.

El agresor, Fernando Andrés Sabag Montiel, que apuntó con un arma a Cristina de Kirchner, mientras ella accedía a su domicilio en la Recoleta, rodeada de militantes, es un brasileño de 35 años, que reside en nuestro país desde 1993 y tiene antecedentes penales. El individuo, además, tiene tatuajes de referencias nazis.

Tiene registrado un auto Chevrolet Prisma y está inscripto como dedicado al «servicio de transporte automotor urbano y suburbano no regular de pasajeros de oferta libre; excepto mediante taxis y remises, alquiler de autos con chofer y transporte escolar», categoría que corresponde a conductores de autos pedidos por aplicaciones, como Cabify y Uber.

No se conocen mayores datos sobre el arma, que sería una BERSA calibre 380, con balas en el cargador, pero no en la recámara. Resulta muy extraño que uno de los testigos que detuvo al agresor diga que fue gatillada un par de veces ya que una pistola semiautomática como la mencionada, requiere que sea remontada previamente. Habrá que esperar informes técnicos sobre este tema.

Tras el ataque, el presidente Alberto Fernández habló de odio, le echa la culpa a la oposición, a la justicia y a los medios y decretó un feriado nacional para este viernes. Algo que resulta incomprensible, salvo que quiera utilizar políticamente al atentado.

La Justicia comenzó a actuar, caratuló el expediente como «tentativa de homicidio calificado» y sostiene que el acusado, Fernando Andrés Sabag Montiel, está en condiciones de declarar. Ya le ha sido asignado un defensor oficial.

El episodio, de imprevisibles consecuencias políticas, pero que sin duda afecta de lleno a todo un país, que como todos sabemos está inmerso en una monumental crisis, debe ser investigado celosamente. Descubrir si Sabag Montiel actuó solo o forma parte de algún grupo extremista. Si hay instigadores que actúan en las sombras, examinar el accionar de la custodia que no pudo prever y evitar un hecho de esta naturaleza y tranquilizar a toda una nación, que está conmocionada por el suceso.