Sáb. Abr 18th, 2026

El escenario social se muestra muy complicado, mientras Massa celebra su primera victoria. Así califica el gobierno al canje de deuda en pesos, que alcanzó una adhesión de casi el 85%. Claro está que el 60 % de la cartera de vencimientos está en manos del Banco Central (BCRA) y del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses. Pero lo cierto es que se consiguió aplazar hasta el 2023, pagos por $ 2 billones de pesos, (un valor nominal equivalente a 15.662 millones de dólares), que debían efectivarse en los próximos 90 días. “Vemos que el mercado recibió bien la llegada de Massa y algunas señales de la economía empiezan a mejorar», dijeron fuentes del Palacio de Hacienda. Pero se conoció el índice de inflación de julio que registró un 7,4 %, el mayor valor de los últimos 20 años y proyecta el porcentaje anual a un valor de tres dígitos.

Cerrutti la vocera oficial del gobierno afirma que hay una “sensación” de estabilidad, las sensaciones son muy personales, pero los porteños sin duda que no tienen esta sensación vienen sufriendo marchas y acampes diarios de los piqueteros que han convertido a Buenos Aires, en una ciudad infernal.

El miércoles miles de piqueteros marcharon por las calles de la capital en demanda de trabajo, del salario básico universal y de aumentos de los planes sociales entre otros reclamos muy difíciles de complacer para un Estado quebrado.  Finalmente resolvieron acampar en Plaza de Mayo donde permanecieron hasta el jueves. Estaban bien pertrechados con carpas, ollas y elementos para pernoctar y cocinar; anunciaron que volverán a marchar la semana próxima.

También el miércoles, buena parte de los gremios docentes realizaron un paro nacional en apoyo a un dirigente gremial, declarado culpable por la justicia de Chubut por “incendio gravoso”. Los dirigentes gremiales hacen cómplices delictivos a los docentes de todo el país, sin importarles su trascendental misión, la de educar.   Dejan sin clases a miles de chicos argentinos de todas las edades y también, sin desayuno, almuerzo o merienda a otros tantos miles, cuyas familias empobrecidas, confían que la escuela los alimente.  Este es un claro ejemplo del salvajismo sindical.

Otra huelga salvaje es la de los pilotos, que la anuncian para el sábado y domingo de este fin de semana, utilizan el largo feriado para poner más presión sobre la empresa. Es que los gremios de los pilotos de Aerolíneas Argentinas y Austral no lograron un acuerdo salarial, no obstante, tres largas horas de negociación.

Hacen caso omiso del llamado a conciliación obligatoria que dispuso la Secretaría de Trabajo, Pablo Biró, jefe de los pilotos de APLA, ratificó al periodismo la medida de fuerza. Biró es un dirigente gremial alineado a la Corriente Federal, uno de los sectores disidentes de la conducción de la CGT. Representa a unos 900 pilotos que se desempeñan en las líneas de bandera.

Unos 75.000 pasajeros de 650 vuelos de las dos empresas estatales se verán afectados por el paro este fin de semana. En lo que va del año los transportadores de bandera enfrentaron 14 medidas de fuerza de los gremios aeronáuticos, que afectaron a unos 160.000 pasajeros.

El tema es que Aerolíneas y Austral pierden diariamente unos dos millones de dólares, que los cubre el Tesoro Nacional. Pero a los sindicalistas les importa un bledo que la Empresa pierda dinero, para eso está el Estado, que cubrirá todos los déficits.

A la luz de los sucesos de esta semana, vemos a una Argentina inviable. Si no se toma conciencia de que ya no hay recursos para gastar o dilapidar, la crisis continuará profundizándose.