Esa es la orden que emitió para terminar con una maniobra que representa una estafa al Estado con las viviendas de carácter social.
Jaldo con esta medida quiere poner fin a la «fiesta» de ventas de casas entregadas por el Instituto de la Vivienda.
La decisión está tomada y fue comunicada directamente por el gobernador, para que a partir de ahora se aboquen a investigar todas aquellas situaciones donde se venden o transfieren las viviendas del Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IPVDU).
Además Jaldo tomó nota de aquellas situaciones en las que viviendas entregadas por el organismo provincial aparecen para la venta, alquiler o son transferidas a terceras personas. Esto estaría revelando una estafa al Estado, ya que las casas son construidas y entregadas bajo un sistema solidario y cuyo objetivo es cubrir una demanda social.
«La orden del gobernador fue clara, se acaba la fiesta, persona que haya recibido una casa del IPVDU que la este vendiendo o haciendo la transferencia, va presa».
Jaldo tiene muy en claro que hay muchísima gente que se desespera por tener una casa y cuando lo logran sorpresivamente la venden. Por eso le pidió a sus funcionarios que investiguen las redes sociales, donde suelen aparecer las ofertas, los avisos clasificados del diario, porque esa historia se tiene que terminar. Quién venda su casa, irá presa».
En los próximos días se conocerán algunos resultados sobre algunos hechos que ya se venían investigando al respecto.