El Senador presentó un proyecto ampliando el Supremo Tribunal a 16 miembros, tomando en cuenta la paridad de género y la representación federal de los miembros del máximo tribunal.
El proyecto propone dividir al país en cinco regiones: CABA; provincia de Buenos Aires; el Norte representado por Jujuy, Salta, Tucumán, Chaco, Formosa, Corrientes, Misiones y Santiago del Estero; el Centro del país con La Rioja, Catamarca, Mendoza, San Juan, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos; y la región Sur: Neuquén, La Pampa, Rio Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
También propone que el presidente de la Corte sea designado por el voto mayoritario de la totalidad de los magistrados que la integran, es decir de los 16, que su duración en el cargo sea de sólo un año y que no podrá reelegirse un presidente de la misma región de manera consecutiva.
La nueva iniciativa se suma a la presentada por el Senador Adolfo Rodríguez Saa, que propone una Corte de nueve miembros. El senador puntano, después de la división del bloque del Frente de Todos, pasó a integrar el bloque Unidad Federal.
Indudablemente, que, en un país confundido, dividido y convulsionado, este momento no se muestra como el más oportuno para modificar la composición de la Suprema Corte. Es un tema que requiere análisis profundo y pasiones calmas.
Sin duda que tanto Weretilneck como Rodríguez Saa, están intentando conformar a Cristina que desde tiempo atrás, mantiene una sorda lucha con el Alto Tribunal en su propósito de liberarse de sus procesos judiciales. Recordemos a la comisión Beraldi conformada en 2020. A la comisión se le puso ese nombre en honor a Carlos Beraldi, abogado que representa en varias de sus causas penales a la vicepresidenta Cristina Kirchner.
Después de trabajar tres meses, desde el 18 de agosto hasta el 18 de noviembre del año mencionado, la comisión entregó un documento de mil páginas que fue recibido y muy elogiado por el presidente Alberto Fernández. El documento final no se menciona aumentar el número de miembros de la Corte, pero sí propone modificaciones al Consejo de la Magistratura.
La propuesta de Weretilneck que propone paridad de género y una corte conformada federalmente, complica el mecanismo de designación de los miembros del Alto Tribunal. Pero tanto este proyecto como el de Rodríguez Saa, son cantos de sirena en los oídos de la vicepresidenta, y nada más, porque el oficialismo no tiene el número necesario en el Congreso para imponer alguno de estos proyectos.
Hay que esperar tiempos más serenos para cualquier proyecto que busque reformar al más alto Tribunal de Justicia de la Nación.