Sáb. May 9th, 2026

Son días muy movilizadores para Verónica Lozano, quien se recupera en su casa acompañada por su familia tras el terrible accidente que sufrió en una pista de esquí de Aspen, durante sus vacaciones en Estados Unidos. Si bien aun le quedan ocho semanas hasta poder ponerse de pie y regresar a su trabajo en Telefe, la conductora ayer salió vía móvil en su ciclo, Cortá por Lozano, hoy capitaneado por Paula Chaves.

En la entrevista, que fue de la emoción al humor y las confesiones más íntimas, Vero abrió su corazón y relató cómo vive estos días de angustia e incertidumbre en incluso reveló que le tuvieron que reconstruir los talones con hueso de gente muerta.

También contó una situación muy particular que vivió con su mamá, quien falleció hace 27 años pero en esta ocasión estuvo más presente que nunca para darle una señal a la conductora. «Me vinieron a visitar en medio de la operación todos mis seres queridos que ya no están. Fue muy lindo y yo sentía una energía especial, de conectar y agradecer porque lo que me pasó fue espantoso y estoy agradecida de que no haya sido otra cosa peor», confió Lozano.

En diálogo con Chaves y el resto del equipo, Vero contó: «Claramente hubo algo más allá, superior, milagroso, que me rescató. Sentía que tenía que agradecerle a mi creencia y a esos seres que, de algún modo, tuvieron mucho que ver. Empecé por mi mamá y le agradecí por haberme cuidado y por estar pendiente de mí».

Sumamente emocionada, continuó: «Siento que ella me protegió en esa caída. También a mi tío Polo, hermano de ella y padrino mío, que estuvo. Sentía mucha emoción y en ese sueño tenía un dialogo en el que yo me expresaba. Por momentos, algo me decía: ‘Para eso estamos, todo va a estar bien, nada malo va a pasar´. Fue muy emocionante. También dialogué con Javi, un amigo mío también que me dijo otras cosas para otros amigos. Maquita lo mismo. Fue un flash».

Antes de cerrar, remarcó: «No quiero frivolizarlo ni llevarlo a un sitio… Para mí fue muy especial, es lo que me pasó y me gusta transmitirlo con un sentido de esperanza y de que no todo se termina acá». ¡Muy fuerte!