Vie. Jul 31st, 2026

A muy pocos días de la reunión entre Alberto Fernández y Putin, el líder ruso recibió este lunes la visita del presidente de Francia, Emmanuel Macron, para discutir la crisis ucraniana y en un intento del francés de mediar en el conflicto. El encuentro se desarrolló durante más de cinco horas. Por la noche, fuentes francesas manifestaron que Macrón, había logrado del ruso la promesa de que Rusia “no emprenderá nuevas iniciativas militares”. Al día siguiente, el Kremlin desmintió esta información argumentando que París no sería el interlocutor apropiado para ello porque ni siquiera lidera la OTAN.

Pero lo más grave es que Putín luego del encuentro, amenazó con una guerra nuclear si Ucrania se une como miembro de la OTAN. El Líder ruso había amenazado antes a Europa con hacer uso de su arsenal nuclear, pero ahora lo hace en un escenario de gran tensión mundial por la crisis ucraniana. «Quiero recalcarlo una vez más. Lo he estado diciendo, pero me gustaría mucho que por fin me escucharan, y que lo hicieran llegar a las audiencias en prensa, televisión y online», dijo a los periodistas en conferencia de prensa.

El alto representante de la Unión Europea para Política Exterior, Josep Borrell, desde Washington, en la sede de la Delegación de la Unión Europea dio un fuerte espaldarazo a Macrón “La visita del presidente Macron a Moscú ha sido importante, pero no ha producido un milagro. La prueba de que la situación aún es tensa es que Rusia ha decidido mandar [media docena] de buques de guerra al Mar Negro [para ejercicios militares]. Con todo, el viaje ha tenido efectos positivos por su apuesta por la vía de la negociación para salir de la crisis” señaló Borrell al periodismo.

Antes del encuentro entre los dos mandatarios, el jefe de la diplomacia europea había advertido sobre la presión militar rusa en la frontera con Ucrania, donde ha desplegado un ejército de más de 100.000 soldados.  Borrell afirmó que es “el momento más peligroso para la seguridad europea desde el final de la Guerra Fría”, no obstante, descartó un conflicto armado. El mismo Gobierno ucranio ha pedido que los aliados occidentales bajen el tono sobre la crisis porque puede acabar dañando la imagen del país.

La sola mención de un ataque nuclear, aunque sea nada más que un recurso dialéctico, con la finalidad de generar temor, produce un miedo aterrador. Las armas nucleares fueron usadas por primera y única vez, en 1945, contra Japón, para terminar con la guerra en el pacífico. Desde entonces la humanidad toda entiende que no deben ser utilizadas nunca más.

La hipótesis de Putín sobre el tema fue expuesta en una conferencia del club Valdai en la ciudad rusa de Sochi donde dijo «El agresor debe saber que la venganza es inevitable y que será destruido. Nosotros, las víctimas de la agresión, iremos al cielo como mártires. Y ellos simplemente morirán. Porque ni siquiera tendrán tiempo para arrepentirse»[i]. Al menos el ruso está consciente de que en una guerra nuclear, nadie se salvará, ni el agredido, ni el agresor.