Es sabido que la variante Ómicron de coronavirus ya se diseminó por 171 países del planeta y que es ampliamente más rápida que la variante Delta, pero ahora científicos de la Universidad de Missouri, aportaron una pista para comprender por qué la variante sudafricana se está propagando más rápido que las anteriores.
Desde el inicio de la pandemia, se conocen más de 340 millones de casos de COVID-19 a nivel mundial. En noviembre del 2021, se identificó en Sudáfrica a la variante Ómicron y se la clasificó como variante de preocupación.
Los hallazgos podrían a explicar cómo la nueva variante puede escapar a los anticuerpos preexistentes presentes en el cuerpo humano, ya sea por vacunación o de forma natural por una infección reciente de COVID-19.
“Sabemos que los virus evolucionan con el tiempo y adquieren mutaciones, así que cuando oímos hablar por primera vez sobre la nueva variante Ómicron, quisimos identificar su mutaciones específicas”, dijo Kamlendra Singh, profesor de la Facultad de Medicina Veterinaria y director adjunto del Núcleo de Interacciones Moleculares e investigador del Centro de Ciencias de la Vida Bond de la Universidad de Missouri.
Ómicron: trabajo en equipo
Cabe destacar, que Singh colaboró con Saathvik Kannan, estudiante de primer año del instituto Hickman de Columbia en Missouri, y Austin Spratt, estudiante de grado de la Univerisdad de Missouri, y Sid Byrareddy, del Centro Médico de la Universidad de Nebraska, para analizar las secuencias de proteínas de muestras de Ómicron procedentes de todo el mundo, incluidos Sudáfrica, Botsuana y Estados Unidos.
Lo cierto, es que el equipo identificó 46 mutaciones de alta prevalencia específicas de Ómicron, entre ellas varias localizadas en la región de la proteína de la Espiga del virus donde los anticuerpos se unen al virus para prevenir la infección. “El propósito de los anticuerpos es reconocer el virus y detener la unión, lo que evita la infección”, dijo Singh.