Vie. Abr 17th, 2026

El Superior Tribunal de Justicia del Chubut inició actuaciones administrativas contra una jueza de Comodoro Rivadavia que había mantenido «conductas inadecuadas» ya que en un video se ve a la magistrada a los besos con un preso de alta peligrosidad condenado por un tribunal que ella misma integró.

El hecho ocurrió en el Instituto Penitenciario Provincial (IPP) de Trelew y fue protagonizado por Mariel Suarez, una jueza penal de Comodoro Rivadavia, quien fue vista en el citado video a los besos con Cristian «Mai» Bustos, un recluso que debe cumplir prisión perpetua.

Según informó Diario Jornada de Chubut, Bustos fue condenado el 22 de diciembre pasado a cadena perpetua por el asesinato del policía «Tito» Roberts en Corcovado, en un hecho que ocurrió en 2009.

La jueza fue parte del Tribunal que determinó la sanción para el sujeto en un juicio realizado en Esquel, pero el dato trascendental es que Suárez votó en disidencia la condena a perpetua y solicitó una pena menor por el crimen.

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En un informe al que accedió el mencionado medio chubutense se indica que el agente de guardia reporta a su superior, el jefe de la División Seguridad Interna, todo lo sucedido dentro de un aula del Instituto Penitenciario Provincial (IPP) de Trelew.

El parte oficial del Poder Judicial detalló: «A raíz de una comunicación formal dirigida a los Ministros en feria se tomó conocimiento de un encuentro requerido por una jueza penal de la circunscripción de Comodoro Rivadavia y un recluso alojado en dicho centro penitenciario, considerado de alta peligrosidad y recientemente condenado en el marco de un juicio oral y público sustanciado en la ciudad de Esquel».

Por su parte, la jueza aseguró que no tiene una relación sentimental con el preso al que condenó por el crimen de un policía, que fue a visitarlo a la cárcel por un tema «laboral» y negó que se estuvieran besando, sino que se hablaban al oído para mantener «privacidad».

La magistrada dijo al canal Todo Noticias que la visita al preso Cristian «Mai» Bustos obedeció a que ella, además de trabajar en la Justicia, realiza tareas periodísticas y piensa escribir un libro sobre la vida del recluso, por lo que fue a verlo.

“No tengo una relación sentimental con esta persona. Es del tipo laboral, posterior a la entrega de mi sentencia”, dijo la magistrada.

“También escribo en medios periodísticos y a nivel internacional (…) a partir del contacto que estuve con la causa, le propuse hacer un libro”, agregó .

“En ningún momento lo besé. No tenemos una relación sentimental. Es la segunda vez que lo veía”, insistió la jueza, quien dijo que las aproximaciones entre ambos que se ven en el video son porque era necesario «mantener mucha privacidad» por la índole de las cosas que estaban hablando.

Suárez integró el el Tribunal que el 22 de diciembre pasado condenó a Bustos en un juicio realizado en Esquel y votó en disidencia la condena a perpetua, ya que solicitó una pena menor, recordaron las fuentes.

El hecho ocurrió la tarde del miércoles 29 de diciembre último dentro del Instituto Penitenciario Provincial (IPP) ubicado entre Trelew y Puerto Madryn, según un comunicado oficial del Superior Tribunal de Justicia.

«A raíz de una comunicación formal dirigida a los Ministros en feria se tomó conocimiento de un encuentro requerido por una jueza penal de la circunscripción de Comodoro Rivadavia y un recluso alojado en dicho centro penitenciario, considerado de alta peligrosidad y recientemente condenado en el marco de un juicio oral y público sustanciado en la ciudad de Esquel», detalla el parte oficial del Poder Judicial.

«De los datos comunicados desde el IPP surgen que la jueza habría incurrido en conductas inadecuadas para un magistrado. Las actuaciones se dirigen a dilucidar las circunstancias de dicha reunión entre una magistrada y un condenado, el tenor del encuentro, su extensión en el tiempo y las características del mismo, que puedan implicar violaciones a la Ley de Ética Pública y/o al Reglamento Interno General del Poder Judicial», concluye.

De acuerdo a las fuentes, el encuentro entre la jueza y el preso fue denunciado por un oficial del Instituto Penitenciario a sus superiores en un escrito que fue difundido a la prensa local, en el que se indica que a las 16.40 de ese día la jueza Suárez concurrió a la dependencia para entrevistarse con el condenado Bustos.

El oficial describió que el sector de encuentro posee cámaras que permiten ver qué sucede aunque no almacenan imágenes y que en determinado momento observó que la jueza y el recluso «comienzan a tener contacto físico, como abrazos, besos (en la boca) siendo reiterado este tipo de comportamiento en ambos», según el escrito.