Mié. Abr 29th, 2026

Días atrás quedamos sorprendimos con la noticia de que el gobierno nacional proyecta regalar 100.000 pasajes aéreos de Aerolíneas Argentinas, a turistas extranjeros para que vengan al país y pernocten al menos 4 noches.  Efectivamente, el ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens, dijo que el Gobierno está diseñando una estrategia para pagar hasta el 100% del costo de los pasajes aéreos para extranjeros que quieran visitar el país. La intención es fomentar el turismo internacional, diezmado durante la pandemia.

La magnanimidad de un gobierno, que emite papeles pintados que llama pesos, en volúmenes extraordinarios para cubrir su gigantesco déficit, no solo se aplica a compatriotas, sino que elucubra hacerla extensiva a los extranjeros.

Años atrás visitó Salta el director ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo (OMT), el señor Carlos Romero Dexeus.  El alto funcionario de la actividad, compartió con el empresariado y funcionarios salteños valiosas experiencias, efectuando además un completo repaso sobre su visión del turismo mundial.   Destacó algo que quizás no lo sepamos interpretar bien… Dijo Romero Dexeus que una de las nuevas claves a tener en cuenta es que “hoy, lo importante, es lograr rentabilizar a los turistas que captamos y no incrementar el número de arribos”.  Asimismo señaló como los cuatro motores del cambio a la globalización, la competencia, la innovación y los consumidores, y realizó un importante análisis sobre las nuevas tendencias y herramientas utilizadas para explotar cada uno de ellos.

A nivel global, a nadie en su sano juicio se le ocurriría fomentar la actividad regalando pasajes. En un mundo post pandemia, ávido de volver viajar, se lo debe atraer utilizando otras herramientas disponibles, que no son pocas.  Claro está que, en una concepción populista de la industria de servicios turísticos, importa más la cantidad de arribos que la rentabilidad económica que los viajeros generan.   Entendiendo bien que la capacidad del turismo para generar crecimiento económico, en un país, una provincia o una región, dependen del nivel de competitividad del destino y específicamente del sector.

Pero lo más incoherente del anuncio de regalar pasajes, es que todavía hay muchos argentinos que no pueden regresar a sus hogares por disposiciones gubernamentales. Las compañías aéreas en función de las restricciones de ingreso han disminuidos sus vuelos y otras como Alitalia, los han suspendido, creemos, de manera definitiva.

Se dice también que este programa beneficiará a Aerolíneas Argentinas, disminuyendo su déficit. Pero todo sale de la misma Caja del Tesoro público. Se saca de un bolsillo para pasarlo a otro. Lo de Aerolíneas es otro tema muy preocupante, que en algún momento habrá que resolver.

Con proyectos como este el país no se recuperará, gastar el dinero de los contribuyentes en programas de este tipo resulta inaceptable, hay que cuidar el gasto y no incrementarlo. Y para concluir reproduzco una recomendación de La Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL la que recalca que los gobiernos de la región deberían intensificar la colaboración para mantener las redes de transporte transfronterizas lo más abiertas posible, elaborar directrices y protocolos conjuntos para restablecer los viajes y el turismo, y fomentar el intercambio de buenas prácticas entre los países para hacer frente a la crisis y el desarrollo futuro del sector.