En el marco de un nuevo Consejo Federal de la Salud (Cofesa), las y los ministros de todo el país consensuaron las condiciones de priorización para la inscripción de las y los adolescentes de entre 12 y 17 años en los que se comenzará a aplicar la vacuna de Moderna contra la enfermedad COVID-19.
Al término del conclave, la ministra de Salud de Nación, Carla Vizzotti, anunció que a partir de este miércoles las provincias comenzarán a abrir el registro para las personas comprendidas en esta franja etaria que posean ciertos factores de riesgo.
Entre las patologías de base, el Cofesa definió como prioritarios a los pacientes con Diabetes tipo 1 o 2; Obesidad grado 2 (IMC > 35) y grado 3 (IMC > 40); insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria, valvulopatías, miocardiopatías, hipertensión pulmonar; cardiopatías congénitas; Enfermedad renal crónica (incluidos pacientes en diálisis crónica y trasplantes); con Síndrome nefrótico; con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), fibrosis quística, enfermedad intersticial pulmonar, asma grave; Cirrosis, hepatitis autoinmune; personas que viven con VIH independientemente del CD4 y CV.
También serán incorporación en el plan de vacunación los pacientes en lista de espera para trasplante de órganos sólidos y trasplante de células hematopoyéticas; pacientes oncológicos y oncohematológicos con diagnóstico reciente o “activa”; personas con tuberculosis activa; personas con discapacidad intelectual y del desarrollo; con Síndrome de Down; personas con enfermedades autoinmunes y/o tratamientos inmunosupresores, inmunomoduladores o biológicos.

Por último, serán considerados como prioritarios los adolescentes que viven en lugares de larga estancia; personas gestantes de 12 a 17 años con indicación individual; personas con carnet único de discapacidad (CUD) vigente; con pensión de ANSES por invalidez, aunque no tengan CUD o con pensión de ANSES por trasplantes, aunque no tengan CUD.
Dentro de la población total de adolescentes de entre 12 y 17 años, se estima que el 22 por ciento cumpliría con estos criterios acordados, lo cual significaría 924.000 adolescentes y 1.848.000 dosis de vacuna de Moderna requeridas para inocularlos con ambas dosis.
En el caso de Tucumán, según los datos del Ministerio de Salud local, estarían en condiciones de sumarse a la campaña de vacunación por encontrarse dentro de este grupo aproximadamente unos 36.600 jóvenes. A la salida del Cofesa, la ministra Rossana Chahla remarcó este martes que “el padrón de los jóvenes de 12 a 17 años, en Tucumán, reúne a 166.764 personas.
En una primera etapa, inmunizaremos a las personas de riesgo, que representan el 22%”. En este marco, este miércoles comenzarán a distribuirse en todas las jurisdicciones del país 901.040 dosis de la vacuna Moderna, del total de 3.500.000 que fueron donadas a la Argentina por Estados Unidos. De este total, y en base a los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), a nuestra provincia le corresponderán 33.740 dosis, casi 3 mil menos de las necesarias para completar la primera dosis, en base a un calculo simple según lo declarado por la ministra.
Por supuesto, está será solamente la primera tanda de vacunas que arribará a Tucumán. Sobra stock para completar la vacunación, incluso con ambas dosis, del total de la población adolescente con factores de riesgo, por lo que se espera que en los próximos días se distribuyan más vacunas.
Qué se sabe de la vacuna de Moderna
La vacuna ARNm-1273 fue desarrollada por el laboratorio estadounidense Moderna en colaboración con el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés), que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. Se trata de una vacuna de ARN mensajero, como la de Pfizer, y requiere de 2 dosis con un intervalo mínimo de 28 días para lograr una protección óptima.
Las vacunas de ARNm contra la COVID-19 les dan instrucciones a nuestras células para que produzcan una porción inocua de lo que se conoce como proteína Spike, que está presente en la superficie del coronavirus. Nuestro sistema inmunitario reconoce que la proteína es un cuerpo extraño y comienza a generar una respuesta inmunitaria y producir anticuerpos para defenderse, según explican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés).
Los resultados de la fase III de los ensayos clínicos, publicados en la revista científica New England Journal of Medicine, muestran que la vacuna de Moderna tiene una eficacia del 94,1% en la prevención de la enfermedad sintomática, incluida la enfermedad grave, en personas que recibieron 2 dosis y que no registraban evidencia de infecciones previas.
En cuanto a la seguridad, la mayoría de los efectos adversos registrados fueron leves a moderados. Algunos -como fiebre, escalofríos, cansancio y dolor de cabeza- fueron más comunes después de recibir la segunda dosis de la vacuna, según señalan los CDC.
Por otro lado, se registraron pocos casos de adolescentes y adultos jóvenes que recibieron vacunas de ARNm y presentaron miocarditis (es decir, inflamación del músculo del corazón). Sin embargo, “los beneficios conocidos y potenciales de la vacunación contra la COVID-19 superan a los riesgos conocidos y potenciales, incluido el posible riesgo de miocarditis. Por lo que seguimos recomendando estas vacunas contra la COVID-19”, explican los CDC.
Recientemente la EMA (Agencia Europea de Medicamentos) aprobó y recomendó su uso para adolescentes de entre 12 y 17 años, que era el paso previo que se requería para que se aprobará su utilización en la Argentina. Esto permitirá dar un salto adelante en la campaña de vacunación en nuestro país, en donde hasta este martes ya estaba abierta la inscripción para toda la población mayor de 18 años.