Se conocieron hace 3 años, están de novios hace 2, ella es Vanina Carrasco y el es Lucas Sotelo, pertenecen a la guardia urbana de la policía de Tucumán, y cumplen sus funciones como ciclo-policías, cada uno a bordo de su bicicleta. Lucas rompió los esquemas tradicionales de la fuerza cuando se produjo el cambio de guardia al proponerle casamiento a su novia.
“Yo suelo ser muy bromista y lo primero que le dije fue NO, pero después me sonreí y acepté. La verdad es que estamos muy contentos y viendo cuando podremos tener una fecha para la boda, estamos charlando ese tema”, agrega Vanina.
La viralización del hecho los sorprendió, “Jamás imaginamos que tuviese tanta repercusión, nos están llamando de todas partes, no salimos de nuestro asombro”, comentan a dúo los flamantes comprometidos.

“Normalmente se tiene la imagen de la función policial exclusivamente y esto es una forma de mostrar que detrás del uniforme hay personas, ciudadanos comunes y corrientes que tenemos una vida como cualquier persona”, comentó el comisario inspector Juan Ibáñez.
Un forma distinta de terminar la jornada en medio de tanta vorágine, lo que no comentaron los novios es quienes serán los padrinos, por la dudas habrá que pedirle al comisario inspector Juan Ibáñez, que preparé el traje porque nunca se sabe para que llama el deber, y como dice Vanina, «Que viva el amor».
