Un grave peligro se cierne sobre la democracia argentina. No el peligro de un golpe militar como los que conocimos en el pasado, sino otro mucho más sutil que se enmascara bajo la retórica del altruismo y la solidaridad.
Así comienza la carta que un calificado grupo de intelectuales, científicos, artistas y referentes de la cultura y la sociedad dieron a conocer recientemente.
La carta fue titulada “La democracia argentina en la encrucijada: neogolpismo o progreso” y su principal impulsor fue Juan José Sebreli. Un escritor y filósofo muy comprometido con el país y su destino.
Está firmada, además de Sebreli, entre otros, por la ensayista Beatriz Sarlo, la científica del Conicet Sandra Pitta, y el actor Alfredo Casero, también el historiador Luis Alberto Romero, Santiago Kovadloff, Maximiliano Guerra, Marcelo Birmajer, Marcos Aguinis, Daniel Sabsay, Marcos Novaro, María Sáenz Quesada, José Emilio Burucúa, Marcelo Gioffré, Miguel Wiñazki, Jorge Sigal, Sabrina Ajmechet, Federico Andahazi y Osvaldo Bazán.
En el texto se puede leer: Antes, los autoritarios se levantaban en armas y gobernaban con los fusiles. Eso ya no existe. Ahora llegan al gobierno con el voto popular y usan el poder para corroer el sistema desde adentro hasta convertirse en autócratas. Nepotismo, colonización del Estado, acoso a los contra-poderes, desprotección de amplios sectores de las capas medias y bajas y fraude electoral. Esas son las tácticas del golpismo del siglo XXI. Y ponen a Nicaragua y Venezuela, como ejemplos.
Después de describir brevemente los regímenes nicaragüense y venezolano, señalan que “El sello distintivo del autoritarismo populista, que se repite en Rusia, Filipinas, Bielorusia y Hungría, es que destruye la democracia desde adentro, convirtiendo el gobierno por la mayoría en el gobierno petrificado y hegemónico de una mayoría»
Después de explicitar aspectos de la realidad política actual y los intentos en el pasado reciente del kirchnerismo, los intelectuales advierten que el famoso apotegma “Vamos por todo” cobró una inquietante actualización. Y prosiguen “En vista de lo anterior, las próximas elecciones tienen una importancia trascendental. Si el kirchnerismo suma nuevas bancas vaciará hasta la última gota de esa democracia que trabajosamente construimos con el pacto del “Nunca Más” de 1983”.
Concluyen con un llamado a la oposición pidiéndole que depongan las mezquindades y los personalismos estériles. Y también que “debe trazar con firmeza un horizonte de país deseable: una democracia liberal e inclusiva, con propiedad privada, con respeto de las minorías y los derechos individuales, con educación y salud públicas de excelencia, con seguridad en el espacio público, con trabajo, con inversión, innovación y apertura al mundo. Un país que recupere la capacidad de entusiasmar, en el cual la juventud no elija irse. Urge dotar a la Argentina de una segunda piel republicana, para lo cual la elección debe imponer la cesantía del plan autoritario”