El ahora exministro de Salud de Reino Unido, Matt Hancock, quien estuvo en el cargo durante tres años y fue uno de los arquitectos de las guías estrictas de cierre de negocios, cancelación de viajes, confinamiento y distanciamiento social para controlar la pandemia, finalmente tuvo que renunciar luego que el diario Le Sun publicara unas fotos besándose apasionadamente con su amante y asesora, Gina Coladangelo.
Las imágenes causaron indignación tanto entre los parlamentarios del gobierno conservador y de la oposición laborista, así como entre el público, que pedían su cabeza.
Lo que no habían logrado los polémicos mensajes privados que Dominic Cummings había sacado a la luz en la particular guerra que mantiene contra Downing Street desde que fuera despedido como principal asesor, ni aquellos en los que se podía ver cómo Boris Johnson se refería a su ministro como un “jodido inútil”, lo consiguieron las explícitas imágenes que corresponden al pasado 6 de mayo.
Mientras el Ejecutivo pedía a los ciudadanos que no mantuvieran contacto físico con personas no convivientes y no se acercaran a menos de un metro a otras en entornos laborales sin mascarilla, Hancock violaba el distanciamiento. “Aquellos de nosotros que hacemos las normas debemos atenernos a ellas, y es por eso por lo que debo dimitir”, afirmó el funcionario -casado y con tres hijos- en un vídeo divulgado a través de Twitter.
“Lo último que querría es que mi vida privada distrajera la atención” de los esfuerzos por acabar con el coronavirus, señala además en la carta en la que comunicó su renuncia al primer ministro.
“Debemos ser honestos con las personas que tanto han sacrificado durante esta pandemia cuando les fallamos, como yo he hecho al violar las recomendaciones”, agregó.
Al hacer balance de su gestión de la crisis sanitaria, Hancock, de 42 años, admitió que el Gobierno “no acertó en todas las decisiones”, pero apeló a la comprensión de la gente ante “lo duro que es lidiar con algo desconocido”.
Agrega que desde que estalló la pandemia, ha sido necesario hacer concesiones “entre la libertad, la prosperidad y la salud”.