Jue. Jun 25th, 2026

Con relación al costo de la carne y la prohibición de exportar el producto que más identifica a Argentina en el mundo, está circulando por las redes sociales un escrito que forma parte del Manual de Conducción Política, de Juan Domingo Perón.

Bien vale reproducirlo para señalar el enorme abismo que existe entre el kirchnerismo y el pensamiento del fundador del movimiento peronista.

Perón dice: “Los otros días vino alguien a decirme: “Vea la carne está muy cara”. Le pregunté: “¿Qué le parece a usted?”. Y me contestó: “Hay que bajar el precio, ponerle un tope, porque si no la gente no podrá comer más carne”. Le dije: “¿Qué le parece si subimos los salarios en lugar de bajar la carne?”. Agregó: “Y…la inflación”. Entonces le manifesté: “¿No cree usted que hoy nos defendemos con la carne? ¿No se da cuenta que si bajo el precio de la carne aquí, los ingleses nos lo bajan allá? Es decir, hay gente que todavía no sabe que la economía interna es una y la internacional otra, y que la ganancia la tenemos que sacar de la economía internacional para vivir bien. No vamos a cobrar menos a los de afuera por el estúpido prurito de decir que bajamos los precios. Hay que bajarlos, pero inteligentemente, para que no se conviertan en un factor de pobreza en lugar de lo nosotros deseamos, que es una economía de abundancia”. “Ya somos duchos en esto; hemos aprendido todas las triquiñuelas. En economía un poco se aprende en los libros, pero en la vida se aprende muchísimo más”[i]

Claro está que Perón no era un improvisado, era preparado y un hombre muy inteligente. Había cursado el Colegio Militar de la Nación, merced a una beca que le consiguió un amigo de su abuelo, egresando en diciembre de 1913, como subteniente de infantería. Practicó boxeo, atletismo y esgrima. En 1918 se consagró campeón militar y nacional de esgrima. Redactó varios textos deportivos para el entrenamiento militar. El 31 de diciembre de 1919 ascendió al grado de teniente primero y en 1924 al de capitán. En 1926 ingresó a la Escuela Superior de Guerra donde egresó como oficial de Estado Mayor. Fue agregado militar y aeronáutico en Chile. A comienzos de 1939 fue enviado a Italia a seguir cursos de capacitación en diversas disciplinas, como economía, alpinismo, esquí y alta montaña. También visitó, Alemania, Francia, España, Hungría, Yugoslavia, Albania y la Unión Soviética. Regresó al país en enero de 1941 y dictó una serie de conferencias sobre el estado de situación bélica en Europa, en el marco de la Segunda Guerra Mundial, tras lo cual fue ascendido al grado de coronel.

El resto de la historia es harto conocida. Pero lo que no caben dudas es que a diferencia de este gobierno, que demuestra improvisación y continuas contradicciones, Perón sabía bien lo que hacía. Nunca se le hubiera ocurrido prohibir las exportaciones de carne, porque es una medida nociva para el país.  

Creo que es muy bueno que circule por las redes el párrafo que hoy he reproducido para mis oyentes, para que se tome conciencia plena de las significativas diferencias entre el Perón real, inteligente, astuto y pragmático, y el falso peronismo del kirchnerismo, la Cámpora y el cristinismo, atontados por una obsoleta ideología izquierdista, las falsas especulaciones y la imbecilidad más asombrosa.