Dom. Abr 26th, 2026

La palabra de la iglesia, especialmente cuando es formulada por los obispos, siempre debe ser escuchada atentamente y constituir un llamado a la reflexión. El comunicado del Episcopado argentino, “Salir Juntos y Mejores” dado a conocer luego de la Asamblea Plenaria Extraordinaria Virtual, del 21 de abril ppdo es uno de ellos.  

Los prelados advierten sobre “la dura realidad de estos días, en la dramática extensión de la pandemia con su secuela de enfermedad y muerte, en el aumento de pobreza y la exclusión, la falta de trabajo, así como las expresiones de un creciente enfrentamiento político”. Nosotros agregamos, un enfrentamiento estéril y vulgar, que muestra la mediocridad de nuestros dirigentes.

Los obispos instan al diálogo como “camino para afrontar juntos, como comunidad nacional, esta etapa difícil y exigente” Sin duda que solo a través del diálogo se podrá superar esta difícil etapa que vive la Nación.

Los prelados demandan a los dirigentes de todos los sectores, “auténtica capacidad de liderazgo para ejercer con nobleza la vocación política, comunicando claramente la situación en cada momento, suscitando y alentando el compromiso y el empeño de todos, dejando de lado descalificaciones y posturas que promuevan el resentimiento y la división. Citan la encíclica del Papa Francisco Fratelli Tutti, cuando dice: “La grandeza política se muestra cuando, en momentos difíciles, se obra por grandes principios y pensando en el bien común a largo plazo.” (Papa Francisco, Fratelli Tutti n. 178)

Al mismo tiempo los obispos rescatan los valores de aquellos sectores que han dado todo, hasta niveles de sacrificio para combatir la pandemia. Los obispos señalan “la extraordinaria fortaleza y el aporte sostenido y generoso de los sectores esenciales, particularmente de los médicos, enfermeros y personal de la salud, y de todos aquellos hombres y mujeres que prestan importantes servicios en la vida cotidiana”.

La palabra precisa, oportuna y justa, y pacificadora de los obispos, implica un firme llamado de reflexión para la sociedad toda, especialmente cuando se viven momentos de enorme dureza y hay sectores que viven en permanente angustia y zozobra.