Las infantas Elena y Cristina, hermanas del rey Felipe VI, se vieron envueltas en una fuerte polémica en España por haberse vacunado sin respetar el protocolo establecido en el país, donde la prioridad es el personal sanitario y de seguridad.
Se trata de un nuevo escándalo alrededor de las “vacuna vip” en el país ibérico, que ya involucró a políticos, militares y hasta un obispo.
En un comunicado publicado por el periódico La Vanguardia, las infantas Elena, de 57 años, y Cristina, de 55, dijeron que se les ofreció la posibilidad de vacunarse mientras visitaban a su padre, el monarca emérito Juan Carlos I, en Abu Dabi, Emirato Arabes Unidos.
“Tanto mi hermana como yo hemos acudido a visitar a nuestro padre y con el objeto de tener un pasaporte sanitario que nos permitiera hacerlo regularmente, se nos ofreció la posibilidad de vacunarnos, a lo que accedimos”, dice el comunicado.
Y aclara: “De no ser por esta circunstancia habríamos accedido al turno de vacunación en España, cuando nos hubiera correspondido”.
Juan Carlos salió de España en agosto pasado, buscando eludir a la prensa cuando la Justicia profundizaba la investigación por presunto fraude financiero.
Los españoles están muy sensibilizados con el tema de las vacunas tras una serie de escándalos vividos en los últimos meses debido a la inmunización de altos políticos y militares que saltaron el orden establecido.
«La vacunación de las infantas es una noticia más que contribuye al descrédito de la institución monárquica. La ciudadanía percibe que hay trato de favor y privilegios«, denunció este miércoles en la televisión pública TVE la ministra de Igualdad, Irene Montero, del partido Podemos.
Abiertamente republicano, Podemos suele chocar en temas relativos a la monarquía con su socio mayoritario en el gobierno, los socialistas de Pedro Sánchez, defensores de la monarquía parlamentaria vigente en España.
Aun así, incluso figuras destacadas de esta formación, como el ministro de Política Territorial Miquel Iceta, estimó que aprovecharse de su «posición» para conseguir la vacuna antes de tiempo le parecía «muy mal».
España todavía administra vacunas a las personas mayores y trabajadores esenciales, antes de administrarlas a grupos de edad más jóvenes. Por eso aún no les correspondía a las infantas Elena y Cristina.
La Casa Real se encargó de aclarar que las infantas no son parte oficial de su entorno, y que ni el rey Felipe, de 53 años, ni la reina Letizia han sido vacunados.