El Bioetanol y la Vinaza
El presidente vino a Tucumán y no obstante las expectativas, no formuló ningún anuncio en relación a la prórroga de la ley de Biocombustibles que vence en mayo, solo promesas, como es su costumbre de prometedor serial. Sin embargo, dejó satisfechos a los empresarios que aguardaban una definición concreta sobre el asunto. Tampoco dijo si la prórroga sería dada a través de un Decreto o mediante una ley del Congreso. En este caso, los legisladores tucumanos deben prepararse para defender una actividad que involucra directa o indirectamente a unas 50.000 personas.
Pero no todo es bueno con relación al bioetanol. Sin duda que es muy importante el dinero que ingresa y la fuente de trabajo que la actividad representa, pero también hay que considerar el riesgo ambiental que la producción de etanol causa. Bien conocido es que por cada litro de alcohol que se produce, se generan 13 litros de vinaza, y si esta vinaza no es tratada, se transforma en un serio problema ambiental.
En algunos países la vinaza es utilizada para regar, ya que contiene importantes nutrientes para el suelo, como nitrógeno, azufre, fósforo y potasio, además de gran contenido de materia orgánica. Pero los suelos de nuestra provincia no requieren de estos nutrientes.
Mucho tiempo atrás, esta vinaza se la tiraba a los cursos hídricos, pero la firme reacción de la provincia de Santiago del Estero, la más afectada por la contaminación de las cuencas y del dique de Rio Hondo, obligó a concluir con esta mala práctica.
Ya no se la vuelca en los ríos y/o arroyos, se la deja en el suelo, sin tratarla, y esto produce contaminación de las napas.
Según la experta Mónica Cabaritti, de Crealab, la Ley es incompleta, ya que solo enuncia, la “gestión” de la vinaza. Según Cabaritti, allí radica la trampa y la corrupción de este tema. «Gestión, ese es el nombre que usan para ponerla en el suelo. Entonces si la ley habla de gestión no sirve, eso sólo significa que se siga escondiendo como hacen ahora”, explica en una nota publicada por el diario La Gaceta. Y propone que la vinaza sea tratada en una planta ubicada en Monteros, que podría procesar toda la que se genere en el sur de la provincia.
Ciertamente que el grave problema de la vinaza debe ser resuelto en beneficio de mantener a la naturaleza sin contaminación. Es una obligación que trasciende a nuestras generaciones.
Y es de esperar que el presidente Fernández cumpla lo prometido en su visita a nuestra provincia.