No resultó asunto simple seleccionar el tema para la reflexión de hoy, por lo que elegimos varios. Uno de ellos son las modificaciones introducidas en el Senado al proyecto oficialista de movilidad jubilatoria. No obstante el duro ajuste para la clase pasiva, lo del Senado, impulsado por Cristina, resultó un alivio para los abuelos. El 5% de aumento anunciado para diciembre, no les será descontado en marzo, y los incrementos periódicos serán trimestrales, en lugar de semestrales. Considerando la alta inflación, aguantar seis meses era mucha espera para obtener un aumento. El que no debe estar muy contento con las modificaciones, es el ministro Guzmán que deberá reformular sus cálculos. Alberto, por el contrario, no se molestó a pesar de ser su proyecto. Como corresponde a quien dice y se desdice constantemente, aplaudió la iniciativa de Cristina.
Otro tema positivo para reflexionar fue el empate de los Pumas, contra los poderosos Wallabies. Implicó que nuestro seleccionado de rugby se coronara sub campeón del torneo 3 Naciones. Nuestro comprovinciano, Nicolás Sánchez, fue el goleador del campeonato.
Un tema muy ríspido, pero muy importante, fue el fallo de la Suprema Corte, ratificando en la máxima instancia, la condena a Boudou. En definitiva, confirmó que el ex Vicepresidente es un ladrón y que no podrá volver a ocupar cargos públicos por el resto de sus días. Boudou fue condenado por un Tribunal Oral y por Casación, antes de apelar ante la Corte, la que ratificó lo actuado por los tribunales inferiores. Pero resultó lamentable el comunicado del Frente para Todos, que le brinda incondicional apoyo al desvergonzado ex vicepresidente, como si todo el peronismo fuera cómplice de sus delitos. Boudou no obstante su condena, cobra unos 420.000 pesos, de pensión vitalicia por su cargo de ex Vice. Resulta insólito que un condenado por corrupción a una pena de más de cinco años cobre una pensión del Estado. Es la Argentina que nos duele, pero su correligionario Carlos Zanini, procurador general del Tesoro, dictaminó a favor de revocar una decisión administrativa anterior, que prohibía pagarle la pensión.
Otro asunto es que el Senado convirtió en ley el polémico impuesto a la riqueza, ideado por Máximo Kirchner. Como se trata de un tributo que se superpone con el de Bienes Personales, resulta a todas luces inconstitucional. Es de suponer que los afectados concurrirán a la justicia generando una catarata de reclamos. Si el Poder Legislativo, hace caso omiso de la Constitución y legisla contra sus mandatos, recarga irresponsablemente de trabajo al Poder judicial.
Otro proyecto muy polémico que recibió media sanción de diputados es el que dispone quita de recursos coparticipables a la ciudad de Buenos Aires. Se aprobó con 129 votos positivos, incluidos los diputados cordobeses que responden a Schiaretti, 118 votos negativos y 7 abstenciones. El proyecto es una nueva embestida del kirchnerismo contra el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el político mejor posicionado en las encuestas, pero la importante merma de recursos afecta más a los porteños, que al propio Jefe de Gobierno. Son los habitantes de la capital de la República los más perjudicados y agraviados por el oficialismo. En el cierre del debate, Máximo Kirchner, confirmó el odio que su sector tiene por los porteños, al decir: «Macri le dio más a la ciudad que más tenía. Una metáfora perfecta de lo que sucedió en los últimos cuatro años: benefició a la parte más alta del país en detrimento de la parte más baja». Si alguien duda que volvieron con una clara idea de revancha y de venganza, acá está Máximo para corroborarlo. Otra tarea para la Corte, Rodríguez Larreta planteará ante el Alto Tribunal, la inconstitucionalidad de la Ley.
Y por último, la negativa del gobierno de firmar una declaración del grupo GCI, que desconoce los resultados de las elecciones en Venezuela. En realidad, se trató de un simulacro de comicios, con muy escasa participación ciudadana. El grupo GCI lo integran mayormente países europeos y latinoamericanos que buscaban un diálogo con Maduro. Una vez más se impuso la estúpida ideología chavista, en lugar de condenar el inmoral régimen de Maduro. Una concesión de Fernández, Alberto, a Fernández, Cristina.
La grieta se profundiza cada día más y se abren además, cortes profundos, que hacen pronosticar tiempos tormentosos.